El caso que conmocionó a la opinión pública local durante la última semana de marzo llegó a una instancia de alivio temporal para Páez, quien finalmente pudo abandonar territorio brasileño. La joven abogada se encontraba en Brasil por motivos personales cuando un altercado derivó en una grave acusación bajo las estrictas leyes de racismo que rigen en dicho país.
El peso de la ley brasileña
Cabe recordar que en Brasil, las figuras de injuria racial y racismo han sido equiparadas recientemente en cuanto a su severidad, siendo delitos que a menudo no permiten la excarcelación inmediata.
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La fianza: Para obtener su libertad supeditada y poder regresar a la Argentina, la defensa de Páez debió abonar la suma de 20 mil dólares.
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El proceso: A pesar de encontrarse en suelo argentino, la causa sigue abierta. La justicia de Río de Janeiro deberá emitir una decisión final sobre los cargos presentados en su contra.
"Un momento de desesperación"
En sus primeras declaraciones tras cruzar la frontera, Agostina describió la angustia de enfrentarse a un sistema judicial desconocido y con penas que podrían haber significado su detención efectiva en un penal brasileño. "Fueron horas de muchísima incertidumbre. El miedo a quedar incomunicada en una celda en el extranjero es algo que no le deseo a nadie", relató allegados de la profesional.
La abogada esperará ahora las notificaciones oficiales desde Brasil. Según expertos en derecho internacional, el pago de la fianza permitió el retorno, pero no implica el cierre de la investigación, por lo que su equipo legal en ambos países trabaja de manera coordinada para presentar las pruebas de descargo correspondientes en este 2026.