El "Xeneize" pone la mira en el próximo 7 de abril, fecha marcada para su estreno en la Copa Libertadores ante Universidad Católica en territorio chileno. Para llegar en óptimas condiciones, el entrenador Claudio Úbeda celebra el regreso de futbolistas que serán vitales en la rotación. Jugadores de la talla de Ángel Romero y Tomás Belmonte ya están a disposición para el cruce ante Talleres en Córdoba, permitiendo un respiro en medio de la acumulación de minutos que exige la doble competencia.
La enfermería de Casa Amarilla empieza a vaciarse en el momento justo. Se espera que Santiago Ascacíbar se sume al grupo tras superar un desgarro, mientras que la gran incógnita sigue siendo el santiagueño Exequiel Zeballos. El "Changuito" acarrea una lesión grado 3 en el bíceps femoral sufrida en febrero y, aunque su evolución es seguida de cerca, el cuerpo técnico apunta a tenerlo disponible recién para el inicio de la fase de grupos de la Copa.
Un fixture sin respiro
El mes de abril asoma como una verdadera prueba de carácter y profundidad de plantel. Tras el choque ante la "T" en el Kempes el próximo 2 de abril, Boca deberá cruzar la cordillera para el debut copero. Sin descanso, el 12 recibirá a Independiente y apenas 48 horas después deberá enfrentar al Barcelona de Ecuador en La Bombonera por la segunda fecha del certamen internacional.
El plato fuerte llegará el 19 de abril a las 17:00 horas, cuando el equipo de Úbeda visite el Monumental para una nueva edición del Superclásico ante River Plate. El cierre de mes no será más sencillo: el 28 de abril viajará a Belo Horizonte para medirse ante el Cruzeiro de Brasil. Administrar las cargas físicas y evitar nuevas lesiones será el desafío principal para un cuerpo técnico que sabe que se juega gran parte del éxito del semestre en estas seis semanas de alta intensidad.