El cuerpo médico de Olímpico confirmó este lunes el peor escenario para el entrenador Martín Villagrán. Tras su brillante actuación de 23 puntos en el derbi provincial, los estudios realizados a Edwin Mijares arrojaron una fractura en la base del quinto metatarsiano de su pie derecho. Esta lesión demanda una recuperación prolongada, lo que margina automáticamente al venezolano de lo que resta de la competencia.
El panorama para el conjunto de La Banda es crítico. La baja de Mijares no es un hecho aislado, sino que termina de dinamitar la conducción del equipo. Cabe recordar que Agustín Facello, el otro base natural del plantel, ya se encontraba fuera de las canchas por una lesión osteocondral en su tobillo. Con esto, el "Negro" se queda sin sus dos armadores principales en el momento más caliente del calendario, donde se define el ingreso a los playoffs de reclasificación.
Ante esta emergencia, la dirigencia de Olímpico inició gestiones contrarreloj para fichar un reemplazo de jerarquía. Las reglas de la Liga Nacional permiten el recambio por lesión, pero el mercado ofrece pocas opciones con el rodaje necesario para integrarse a un esquema que ya venía funcionando. Villagrán deberá rearmar la rotación sobre la marcha, posiblemente otorgando más minutos a los escoltas en funciones de traslado, mientras se espera la llegada de una cara nueva.
Con la enfermería llena y la clasificación en juego, el club bandeño afrontará una semana clave de entrenamientos antes de su próxima presentación. El desafío será anímico y táctico: demostrar que el plantel tiene la resiliencia necesaria para suplir a su máximo anotador y mantener viva la ilusión de postemporada.