La tradicional manifestación de fe, que este 2 de abril congregó a familias de toda la provincia y de distintos puntos del país, contó con momentos de profunda espiritualidad. Durante su intervención, el padre Llugdar valoró el esfuerzo colectivo que permite sostener esta tradición año tras año en la "Madre de Ciudades".
El sentido del sacrificio
"El Vía Crucis recoge toda una tradición de años y tiene una importancia enorme para la gente. Detrás de esto hay un grupo que organiza con mucho amor y sacrificio, para que cada persona pueda encontrarse con el mensaje de Jesús", expresó el sacerdote ante una multitud de fieles.
La Cruz como símbolo de victoria
Durante su reflexión, Llugdar subrayó que el camino de Cristo hacia el Calvario no debe entenderse como una derrota, sino como la máxima expresión de entrega:
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Decisión por amor: "Jesús entra en Jerusalén para mostrarnos el amor del Padre. Eso le valió persecuciones y enemigos, pero no abandonó su decisión".
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La Resurrección: El párroco enfatizó que la cruz, que para muchos parecía el final de una historia, terminó siendo el signo más grande del amor porque "Jesús resucitó".
Un mensaje para la comunidad
El padre Llugdar instó a los presentes a llevar el mensaje de la cruz a la vida cotidiana, transformando el sacrificio personal en acciones de compromiso social y solidaridad con el prójimo. Su participación en la quinta estación —donde tradicionalmente el Cirineo ayuda a Jesús a cargar la cruz— sirvió como metáfora para invitar a los santiagueños a ayudarse mutuamente en los momentos de dificultad.
