La esperada revancha entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao atraviesa un momento de incertidumbre y podría no concretarse debido a un conflicto contractual que cambió el escenario del combate.
Según trascendió, el estadounidense creía que la pelea sería una exhibición, lo que le permitiría subirse al ring sin arriesgar su histórico récord invicto. Sin embargo, una cláusula del contrato establece que se trata de una contienda oficial, lo que generó su rechazo a participar bajo esas condiciones.
Mayweather, que ostenta una marca perfecta de 50 victorias sin derrotas, no estaría dispuesto a poner en juego su legado profesional. Esta postura encendió las alarmas entre los fanáticos del boxeo, que esperaban con entusiasmo una nueva edición de uno de los combates más emblemáticos de los últimos años.
Ambos púgiles ya se enfrentaron el 2 de mayo de 2015 en Las Vegas, en una pelea histórica que terminó con triunfo de Mayweather por decisión unánime. Desde entonces, la posibilidad de una revancha generó expectativa constante en el mundo del deporte.
Del lado de Pacquiao, su entorno se mantiene firme en que el combate debe realizarse bajo carácter profesional, tal como lo estipula el contrato firmado entre las partes, y descartan la posibilidad de modificar las condiciones.
La situación deja en suspenso la realización de la pelea, mientras crece la tensión entre ambos equipos y el público permanece a la espera de una definición que podría confirmar o descartar definitivamente uno de los duelos más esperados del boxeo mundial.