Hay voces que dejan de escucharse en vivo, pero nunca terminan de apagarse. Este 21 de septiembre se cumplen tres años de la muerte de Huguito Flores, uno de los máximos exponentes de la música popular santiagueña, cuya partida provocó una conmoción que trascendió ampliamente las fronteras de la provincia.
Habían pasado apenas unas horas del 20 de septiembre de 2023 cuando comenzó a conocerse la noticia que nadie quería escuchar. El artista había sufrido un grave siniestro vial sobre la Ruta Nacional 34 y murió a los 57 años.
Tres años después, su nombre continúa inevitablemente asociado a la guaracha santiagueña, a los bailes multitudinarios y a canciones que todavía forman parte de fiestas, reuniones y escenarios.
Pero la historia de Huguito Flores también permite recordar algo particular: fue un artista formado en una época y capaz de adaptarse a otra completamente diferente.
De los bailes santiagueños a millones de reproducciones
Mucho antes de convertirse en un fenómeno de las plataformas digitales, Hugo “Huguito” Flores había construido una extensa trayectoria.
Durante la década del '90 fue la voz de Fenyxs y posteriormente pasó por Super Quinteto, agrupación que luego sería conocida como El Supper y El Supper de Oro.
Fueron años de escenarios, rutas, radios, discos y presentaciones prácticamente ininterrumpidas.
El gran cambio llegó en 2017, cuando comenzó su etapa solista.
Huguito entendió entonces que había otro escenario en el que su música podía crecer: Internet.
Facebook, Instagram, YouTube y Spotify comenzaron a multiplicar un fenómeno que hasta entonces había crecido principalmente a través de los bailes y del contacto directo con el público.
Él mismo reconocería después que durante mucho tiempo no había prestado demasiada atención a las redes sociales.
“Simplemente no le daba la importancia que le tenía que dar profesionalmente”, había contado.
Cuando finalmente creó sus cuentas oficiales, la respuesta fue inmediata.
Canciones como “Te hubieras ido antes” y “Manos de tijera” acumularon millones de reproducciones y permitieron que su música llegara mucho más allá de Santiago del Estero.
El artista que necesitaba tener a la gente enfrente
La pandemia significó otro desafío.
Huguito incluso experimentó con los shows por streaming, aunque reconocía que aquella modalidad no terminaba de convencerlo.
“Me gusta cantar para la gente, pero con interlocución, con al menos una entrevista de por medio, una charla”, explicaba.
Esa frase resumía buena parte de su relación con el público.
Porque más allá de las cifras digitales, Huguito era fundamentalmente un artista de escenario, de baile y de contacto directo con la gente.
Antes del freno provocado por la pandemia, llegó a contar que realizaban más de 16 shows en Buenos Aires y otros 12 bailes en Santiago durante los fines de semana.
Incluso durante aquellos meses difíciles continuó grabando música. Uno de sus trabajos alcanzó Disco de Oro y Disco de Platino, mientras sus canciones sumaban millones de reproducciones.
Su guaracha también comenzó a escucharse fuera del país, llegando a públicos de Chile, España, Italia, Uruguay, Bolivia y Paraguay, entre otros lugares.
“Nuestra música es distinta y familiera”
Huguito tenía su propia definición de aquello que hacía.
“No es la guaracha clásica de Santiago del Estero. Es una fusión. Nuestra música es distinta y familiera. Nuestra música pasa más por lo romántico y lo divertido”, había explicado.
Quizás allí esté una de las razones por las que sus canciones consiguieron atravesar generaciones y públicos diferentes.
No quedó encerrado únicamente dentro de un circuito tradicional. Tomó las raíces de la música santiagueña y encontró una manera propia de llevarlas hacia otros públicos.
Tres años después, Huguito sigue sonando
Pasaron tres años desde aquella tragedia que conmocionó a Santiago del Estero.
El tiempo avanzó, pero sus canciones permanecieron.
Continúan apareciendo en las plataformas, en las redes sociales, en los bailes y, especialmente, en el recuerdo de quienes encontraron en su música una parte de sus propias historias.
Por eso, este aniversario no solamente recuerda aquella dolorosa madrugada.
También invita a mirar todo lo que quedó detrás.
Los escenarios. Los kilómetros recorridos. Los discos. Los bailes. Las canciones que llegaron a millones de reproducciones. Y ese vínculo con un público que lo convirtió en uno de los grandes referentes populares de Santiago del Estero.
A tres años de su partida, Huguito Flores ya forma parte de la memoria musical santiagueña.
Su voz dejó de sonar desde un escenario aquella noche.
Su música, no.






