Al cumplirse un mes del fallecimiento de Eduardo “El Polaco” Riemersma, el refugio El Montecito de los Canichones lo recordó con emotivas palabras. Desde el emblemático espacio de protección animal remarcaron la continuidad de su trabajo solidario y el compromiso inquebrantable de mantener en pie la institución que albergó a cientos de animales rescatados.
A través de una publicación oficial, referentes del refugio expresaron que el legado del proteccionista se mantiene intacto en la labor cotidiana de asistencia. Riemersma dedicó gran parte de su vida a construir un espacio de contención, alimentación y atención médica para perros en situación de calle y abandono en la provincia.
Los integrantes de la entidad reafirmaron su voluntad de dar continuidad al proyecto comunitario pese a la irreparable pérdida física. Con el lema de resguardar a los animales que continúan necesitando asistencia, el equipo del refugio garantizó la permanencia de las actividades y el sostenimiento del predio en su memoria.






