Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) fue imputado en la justicia federal acusado de mentir sobre un operativo en el que le disparó a un inmigrante venezolano. El oficial Christian Castro enfrenta cargos por realizar declaraciones falsas, marcando un hecho inédito al ser la primera vez que el Departamento de Justicia acusa a un efectivo por conductas irregulares cometidas durante despliegues de control migratorio. En paralelo, las autoridades evalúan si sumarán cargos por violaciones a los derechos civiles.
La causa judicial dio un giro radical luego de que las imágenes de cámaras de vigilancia desmintieran la versión original presentada por Castro. Inicialmente, los fiscales federales habían imputado a la víctima del disparo, Julio César Sosa-Celis (24), y a su primo por haber atacado supuestamente a los efectivos con una pala de nieve y el palo de una escoba. Sin embargo, el material audiovisual demostró que las declaraciones bajo juramento presentadas por el oficial eran falsas, lo que derivó en el desestimamiento inmediato de los cargos contra el ciudadano venezolano y la suspensión administrativa de los agentes involucrados.
Según la reconstrucción efectuada por los fiscales del estado de Minnesota, el incidente se desencadenó durante la persecución de un vehículo de repartos. Tras un intento de detención, el conductor corrió e ingresó a la vivienda de su familiar. Sosa-Celis recibió el impacto de bala en la parte posterior de la pierna a través de la puerta de su propio departamento mientras intentaba echar el cerrojo, según consta en la acusación estatal.
Por este hecho, Castro ya había sido imputado en mayo por la justicia de Minnesota por agresión agravada y presentación de informes falsos. Tras ser excarcelado recientemente en Texas —luego de que las autoridades locales frenaran temporalmente su extradición—, el agente deberá responder en simultáneo ante los tribunales estatales y el fuero federal por el ataque y el posterior intento de encubrimiento.






