Al repasar los dos años en los que estuvo al frente de la entidad deontológica, Villalba calificó el saldo como sumamente positivo, ponderando el honor que implicó ejercer la conducción. El eje de su administración estuvo volcado en la reorganización interna y en potenciar los canales de comunicación con los matriculados locales. "El objetivo primordial fue consolidar un colegio de puertas abiertas para potenciar el intercambio, el desarrollo profesional y generar un espacio de pertenencia propio para todos los psicólogos santiagueños", enfatizó. Asimismo, puso de relieve el constante respaldo técnico y gremial brindado por la comisión directiva que la acompañó, la regional NOA —con la que comparten problemáticas idénticas— y la Federación de Psicólogos de la República Argentina (FePRA).
En el plano de los hitos institucionales de su mandato en este año 2026, la expresidenta recordó el enorme desafío que representó la organización de las Jornadas de Psicología y las concurrentes Jornadas de Derechos Humanos desarrolladas en la ciudad termal de Las Termas de Río Hondo. Aquel encuentro científico y profesional se coronó con un éxito rotundo de convocatoria y masa analítica, teniendo como broche de oro la prestigiosa disertación de clausura a cargo de la destacada doctora Alicia Stolkiner. No obstante, Villalba reconoció que quedaron proyectos pendientes en el tintero, tales como la descentralización de la entidad mediante la creación de áreas específicas de supervisión y acompañamiento para los profesionales que ejercen en las ciudades y parajes más alejados del interior provincial.
"El psicólogo social es una especialidad dentro de la profesión; no existe una ley de ejercicio independiente en el país porque no es una carrera universitaria habilitada para trabajar sobre la subjetividad", aclaró Villalba.
La lucha contra el intrusismo y los límites de la psicología social
La conversación radial abordó de lleno el plano de los asuntos profesionales y las acciones legales emprendidas por el Colegio contra el intrusismo, puntualmente tras la reciente difusión de un comunicado institucional motivado por la denuncia penal contra un presunto falso psicólogo en la provincia. Al respecto, Villalba aclaró que la advertencia de la entidad no se circunscribe únicamente a un caso particular, sino que busca encender las alarmas sobre una confusión conceptual y de títulos que se replica en todo el territorio nacional respecto a la denominación de los psicólogos sociales.
La especialista fue categórica al diferenciar los ámbitos de competencia técnica y legal que regulan a la salud mental: "Nosotros nos regimos por las incumbencias y las actividades reservadas expresamente al título de psicólogo o licenciado en psicología. La psicología social constituye una especialidad dentro de nuestra misma profesión. No existe en Argentina una ley de ejercicio profesional autónoma para el psicólogo social como carrera universitaria facultada para intervenir de forma clínica o terapéutica sobre la subjetividad de las personas", disparó con firmeza, instando a la población a constatar siempre la matriculación oficial que expide el Colegio de cada jurisdicción.
Para finalizar, detalló de forma analítica las excepciones normativas que se registran en el mapa federal, señalando que únicamente en la provincia de Tierra del Fuego existe una legislación particular que faculta a estos operadores a coordinar talleres y abordar la dinámica vincular de ciertos grupos específicos, aclarando explícitamente que los mismos no se encuentran habilitados bajo ningún punto de vista para coordinar dispositivos terapéuticos de salud. Ante este complejo panorama, Villalba anticipó que la Federación nacional se encuentra evaluando y gestionando un marco regulatorio estricto para delimitar los alcances técnicos de estas prácticas, con la firme premisa de renombrar dicha titulación alternativa bajo la denominación específica de "operadores en grupos", eliminando por completo el uso de la palabra "psicólogo" para evitar equívocos y resguardar la salud de la comunidad.






