El fenómeno de El Niño mantiene bajo continuo monitoreo a los especialistas meteorológicos, quienes advierten sobre un posible incremento de sus efectos en la Argentina a partir de la primavera. De acuerdo con los informes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la alteración de las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial provocará cambios en la circulación atmosférica que podrían extenderse durante el verano y prolongarse hasta la primera mitad del otoño de 2027.
Las regiones del Litoral y el Noreste Argentino (NEA) presentan las señales más claras de registrar precipitaciones por encima de los valores habituales. Las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa integran la franja con mayor probabilidad de sufrir tormentas intensas entre noviembre y marzo. En consecuencia, las autoridades mantienen bajo observación el comportamiento de las cuencas de los ríos Paraguay, Paraná, Uruguay, Bermejo y Pilcomayo ante posibles anegamientos y crecidas.
La influencia de El Niño también alcanzará a otros puntos del territorio nacional, afectando al sector agropecuario. Sectores del oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste de la provincia de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia mostrarán precipitaciones elevadas, aunque con menor intensidad que en el norte. Frente a este panorama, las instituciones de prevención nacional, provincial y municipal refuerzan la coordinación para mitigar el impacto en la infraestructura urbana y la producción ganadera.






