El fútbol de élite internacional no da tregua y el Grupo E entregó un espectáculo de alto voltaje en suelo canadiense. En un trámite de marcada paridad táctica y despliegue físico extenuante, Alemania tuvo que apelar a su histórica estirpe competitiva para revertir un escenario sumamente adverso ante una Costa de Marfil que acarició la hazaña, pero se quedó con las manos vacías en la última jugada del compromiso.
Las acciones comenzaron con los europeos intentando adueñarse del ritmo del juego. De hecho, las tribunas del BMO Field gritaron una apertura del marcador a los 21 minutos por cortesía de Aleksandar Pavlovic, pero el cuerpo arbitral anuló la conquista debido a una infracción previa en la gestación de la jugada, dándole un aviso a los bávaros de que la jornada no sería sencilla.
El golpe africano y la resistencia defensiva
El elenco comandado por las potencias físicas de los "Elefantes" asimiló el golpe y usufructuó al máximo su mejor pasaje de lucidez colectiva. Sobre la media hora de juego, el experimentado mediocampista Franck Kessié pisó el área con determinación y venció la resistencia del arquero alemán con una sutil definición, estampando el 1-0 con el que ambas delegaciones enfilaron hacia los vestuarios.
Para el complemento, el banco de suplentes de Alemania quemó las naves y adelantó de forma agresiva sus líneas de presión, ensanchando la cancha para resquebrajar el bloque defensivo africano:
El desahogo: A los 68 minutos de juego, la insistencia tuvo su recompensa cuando el atacante Deniz Undav capturó un balón suelto en el área y decretó el 1-1 transitorio.
La mística bávara: Cuando el reparto de puntos parecía juzgado, nuevamente Undav emergió en el minuto 94 para definir con jerarquía, sellar su doblete personal y desatar la locura con el 2-1 agónico.
Clasificación en el bolsillo y la lucha por el "1"
El agónico festejo le permite al combinado teutón alcanzar la línea de las 6 unidades, asegurando de forma matemática su pasaje a la novedosa instancia de 16avos de final que estrena este formato de competición. En la tercera y última jornada de la fase regular, Alemania dirimirá el liderazgo definitivo de la zona en un choque directo frente a Ecuador. Por su parte, Costa de Marfil se jugará su última carta de permanencia mundialista en una final a todo o nada contra la selección de Curazao.






