Un control preventivo de Gendarmería Nacional terminó con el secuestro de 420 kilos de hojas de coca que eran transportados en un camión por territorio santiagueño. El procedimiento se realizó sobre la Ruta Nacional 34, a la altura de Fernández, luego de que los efectivos detectaran una llamativa irregularidad en el sistema de seguridad de la carga.
El operativo tuvo lugar durante la mañana, en el kilómetro 680 de la Ruta Nacional 34, frente a la cabina de peaje de la ciudad de Fernández, departamento Robles.
En ese sector trabajaban integrantes de la Sección Núcleo y de la Sección Monte Quemado, pertenecientes al Escuadrón 59 “Santiago del Estero” de Gendarmería Nacional.
Durante los controles detuvieron la marcha de un camión de cargas generales que, según la documentación presentada, había partido desde La Quiaca, Jujuy, y tenía como destino la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El detalle que despertó las sospechas
Durante la inspección física y documentológica del vehículo, los gendarmes observaron una anomalía.
La cuerda de protección correspondiente al sistema de seguridad de la carga estaba cortada y había sido nuevamente unida con pegamento, circunstancia que despertó las sospechas de los uniformados.
Ante esa situación, se dispuso profundizar el procedimiento y el vehículo fue trasladado hasta instalaciones de ARCA para realizar una fiscalización.
Allí entró en escena el escáner fijo.
Las imágenes revelaron numerosos bultos dentro del acoplado, por lo que se procedió a realizar una inspección más exhaustiva de la carga.
Encontraron 420 kilos de hojas de coca
Al abrir los bultos, los funcionarios constataron que contenían hojas de coca en estado natural.
El pesaje arrojó un total de 420 kilogramos, mientras que la mercadería fue valuada, de acuerdo con la información proporcionada, en más de $30 millones.
Tras el hallazgo se dio intervención a la Justicia Federal, que ordenó realizar las actuaciones correspondientes y secuestrar la totalidad de la carga.
En cuanto al conductor, no quedó detenido: la magistratura interviniente dispuso que continuara en libertad, aunque supeditado a la causa mientras avanza la investigación.
De esta manera, lo que comenzó como un control preventivo sobre uno de los principales corredores nacionales que atraviesan Santiago del Estero terminó con el secuestro de más de 400 kilos de hojas de coca y una investigación federal en marcha.






