La concentración de la Selección Argentina en los Estados Unidos sumó un fuerte condimento de mística cultural en las horas previas a su debut en la llave de eliminación directa. Durante la última práctica formal desarrollada en la ciudad de Miami de cara al trascendental choque de este viernes ante Cabo Verde por los dieciseisavos de final del Mundial 2026, la delegación nacional recibió la visita ilustre de Andrés Calamaro, uno de los máximos exponentes del rock en español.
Cumbre de íconos populares en el predio de entrenamiento
El reconocido cantante y compositor aprovechó su permanencia en suelo norteamericano para acercarse al búnker de la Scaloneta. Durante su estadía en el predio, el "Salmón" se mostró de excelente humor y protagonizó un encuentro cercano con los referentes del plantel y las autoridades de la delegación.
Calamaro se fundió en un cálido abrazo con el capitán Lionel Messi, mantuvo una prolongada y distendida charla futbolística con el director técnico Lionel Scaloni y también posó para las cámaras junto al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio "Chiqui" Tapia, generando una imagen de fuerte impacto popular que revolucionó las plataformas digitales de los hinchas albicelestes.
El pedido de "El Salmón" para las redes de la Selección
El paso del exlíder de Los Rodríguez por la intimidad del equipo no se limitó a los saludos de cortesía sobre el campo de juego. Horas después de concluido el ensayo vespertino, las plataformas oficiales de la Selección Argentina difundieron el videoclip con el resumen de las acciones y los goles de la jornada, incorporando una apertura especial a cargo del propio músico.
Frente a la cámara, el artista tomó la palabra con su característico sello analítico y le hizo una solicitud directa a los editores de contenidos de la AFA: "Me gustaría que escuchemos esta edición con 'Para no olvidar'", requirió el cantautor, seleccionando uno de los hits más emblemáticos editados por su mítica banda hispanoargentina en el año 1995.
De manera inmediata, los acordes y la melancólica base rítmica de la canción comenzaron a sonar de fondo mientras el compacto audiovisual exhibía las definiciones de Messi de cara al arco, los movimientos tácticos ordenados por el cuerpo técnico y el color del búnker en el estado de Florida, clausurando así la preparación con vistas al partido definitorio en el Hard Rock Stadium.






