Elena Bumaguin, integrante de la Sociedad Israelita, visitó este jueves A Primera Hora de LV11 para hablar sobre dos de las fechas de mayor significado para la comunidad judía: Rosh Hashaná, el Año Nuevo Judío, y Yom Kipur, conocido como el Día del Perdón. Durante la charla explicó que se trata de un período atravesado no solamente por las tradiciones, sino también por la introspección, el balance personal, la memoria y el vínculo espiritual.
Bumaguin explicó que el período comienza incluso antes de Rosh Hashaná, con una visita al cementerio para recordar a familiares y demás integrantes fallecidos de la comunidad, incluyendo a quienes ya no tienen seres queridos viviendo en la ciudad.
Luego llega Rosh Hashaná, expresión que, según explicó, refiere a la “cabeza del año”.
Sin embargo, remarcó que su significado va mucho más allá del comienzo de un nuevo calendario.
“Es el comienzo de una introspección. Tenemos que entrar en nuestro interior para empezar a ver qué hemos hecho bien, qué hemos hecho mal y adónde queremos llegar”, explicó en LV11.
Un nuevo año para hacer un balance
Según Bumaguin, este período propone revisar las acciones del año que termina y pensar qué aspectos pueden mejorarse de cara al siguiente.
“Es como un balance y un planteo de metas y objetivos”, resumieron durante la conversación en A Primera Hora.
Elena explicó además que el calendario judío es diferente al calendario gregoriano utilizado habitualmente en Argentina, por lo que estas celebraciones no coinciden todos los años con las mismas fechas.
También recordó una característica fundamental de las festividades judías: comienzan al atardecer, con la aparición de la primera estrella.
Entre las tradiciones gastronómicas mencionó el pan trenzado, que para Rosh Hashaná adquiere una forma redonda, vinculada simbólicamente con la continuidad y el ciclo del año.
Del Año Nuevo al Día del Perdón
Después de Rosh Hashaná comienza un período de profunda reflexión que conduce hacia Yom Kipur, el Día del Perdón, considerado por Bumaguin como “el día más sagrado del pueblo judío”.
Durante esos días, explicó, la mirada se dirige especialmente hacia el interior de cada persona, sus acciones y su relación con los demás.
Yom Kipur está marcado tradicionalmente por el ayuno y la oración, como una forma de apartarse temporalmente de determinadas cuestiones cotidianas para concentrarse en la dimensión espiritual.
“Nos apartamos del mundo terrenal para estar más cerca de Dios”, expresó.
Elena aclaró, sin embargo, que existen excepciones vinculadas especialmente con la salud. Una persona que necesita tomar medicación o alimentarse por indicación o necesidad no debería poner en riesgo su bienestar para cumplir con el ayuno.
“Estás vos y Dios, Dios y vos”
Bumaguin explicó que durante Yom Kipur también se procura dejar de lado determinadas actividades materiales y cotidianas.
“Estás vos y Dios, Dios y vos”, sintetizó.
En la sinagoga también se encienden velas en memoria de seres queridos fallecidos y otras personas a quienes cada integrante de la comunidad desea recordar.
La jornada representa además una instancia destinada al perdón y la revisión de los vínculos con el prójimo.
La particularidad de la comunidad en Santiago
Durante la entrevista surgió una pregunta sobre la existencia de una sinagoga en Santiago del Estero.
Bumaguin explicó que la comunidad cuenta con un salón y conserva tres rollos de la Torá, y que ese espacio adquiere el carácter religioso necesario cuando allí se dispone el texto sagrado para las celebraciones.
La conversación permitió además recordar la histórica presencia de comunidades judías en el interior santiagueño, entre ellas la que se estableció en Colonia Dora.
El sonido del shofar
Uno de los momentos más significativos de estas celebraciones está relacionado con el shofar, instrumento tradicional cuyo sonido acompaña momentos centrales de Rosh Hashaná y Yom Kipur.
Para Elena, su significado trasciende el sonido en sí mismo.
“No es solamente un sonido que escuchás dentro de una sinagoga, sino que te llega al alma. Es muy emocionante escucharlo”, expresó.
También contó que el toque del shofar tiene especial protagonismo hacia el cierre de Yom Kipur.
Finalmente, Bumaguin destacó una tradición de la comunidad local: entonar tanto el himno israelí como el Himno Nacional Argentino.
“Somos primero argentinos y después somos judíos”, expresó durante su paso por A Primera Hora, cerrando una charla que permitió conocer desde adentro el significado de dos de las fechas centrales del calendario judío.






