La desaparición de Luciana había generado una fuerte conmoción y mantenía en alerta tanto a sus familiares como a los vecinos y las autoridades locales desde el inicio de los rastreos. La activación de los protocolos de emergencia derivó en un despliegue coordinado de control y patrullaje en distintos sectores de la zona.
El operativo conjunto involucró a efectivos policiales, dotaciones de bomberos, unidades especiales y personal de investigaciones de distintas áreas de seguridad. Al respecto, el ministro de Seguridad de la provincia de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, destacó el compromiso en las tareas de búsqueda y extendió un agradecimiento formal a los siguientes sectores:
La Departamental Colón y el personal de investigaciones por su labor en el territorio.
Los Bomberos Voluntarios y los efectivos del Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR).
Los propios vecinos de la comunidad que colaboraron de manera activa aportando datos e información clave.
Los pasos de la Justicia
Tras confirmarse que la menor presenta un buen estado de salud general, la causa judicial continuará con los procedimientos de rigor previstos para estos escenarios de vulnerabilidad.
Los funcionarios intervinientes informaron que la Fiscalía de Instrucción de Jesús María quedó a cargo de las actuaciones correspondientes. Dicho organismo judicial será el responsable de brindar los detalles oficiales sobre las circunstancias exactas en las que fue hallada la adolescente, así como también de dictar las medidas complementarias para el resguardo de la menor.






