El uso cotidiano provoca la acumulación de sarro y minerales en el cabezal de la ducha, lo que bloquea los orificios y reduce la presión del agua. Para solucionar este inconveniente sin gastar en productos costosos, un método casero y eficaz consiste en utilizar ácido cítrico en polvo, un compuesto con propiedades desincrustantes.
Cómo aplicar el tratamiento desincrustante
Para realizar la limpieza, se debe disolver entre dos y tres cucharadas de ácido cítrico en un litro de agua tibia. Si el cabezal es desmontable, hay que sumergirlo por completo en el recipiente durante 30 a 45 minutos. En el caso de los modelos fijos, se puede sujetar una bolsa con el líquido alrededor de la estructura mediante una banda elástica para asegurar el contacto con los orificios.
El paso final para despejar los conductos
Una vez cumplido el tiempo de acción, se debe frotar suavemente la superficie con un cepillo de dientes viejo para desprender los restos de minerales ablandados. Finalmente, es necesario abrir la canilla al máximo y dejar correr el agua durante un minuto para limpiar los conductos y recuperar el flujo habitual.






