Argentina inició sus preparativos ante la alta probabilidad de enfrentar uno de los episodios de El Niño más intensos de las últimas décadas. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la NOAA de Estados Unidos, las condiciones del fenómeno ENOS ya están activas y hay certezas de que el evento podría alcanzar la categoría de “muy fuerte” entre octubre y diciembre de 2026.
Las proyecciones indican un 81% de chances de máxima intensidad para el último trimestre del año y un 97% de probabilidades de que permanezca activo hasta la primavera de 2027. Las zonas con mayor riesgo de sufrir precipitaciones superiores a lo normal abarcan el Litoral, la región pampeana, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y el norte de Buenos Aires.
El principal foco de preocupación radica en la ocurrencia de tormentas severas, caídas de granizo y el monitoreo de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú ante posibles crecidas. Si bien el agua favorecerá al sector agropecuario tras la sequía, los excesos hídricos podrían generar anegamientos, complicaciones en las cosechas e inundaciones en áreas ribereñas.
Frente a este escenario, provincias y municipios comenzaron a coordinar con Defensa Civil para actualizar protocolos de contingencia y tareas preventivas. No obstante, especialistas aclararon que el impacto de El Niño dependerá de otros factores atmosféricos, por lo que instaron a seguir los informes oficiales del SMN.






