La Pampa sudamericana atravesó una profunda transformación durante las últimas cuatro décadas. Entre 1985 y 2024 perdió 11,3 millones de hectáreas de vegetación nativa, de acuerdo con un estudio elaborado por la red de especialistas en mapeo MapBiomas a partir del análisis de imágenes satelitales. Argentina registró la mayor pérdida en términos absolutos.
La región estudiada abarca aproximadamente 109 millones de hectáreas distribuidas entre el sur de Brasil, todo Uruguay y zonas del centroeste de Argentina.
Su vegetación característica está integrada principalmente por gramíneas y otras plantas herbáceas nativas, que conforman los tradicionales ambientes de pastizales.
De los 11,3 millones de hectáreas perdidas durante el período analizado, 10,5 millones correspondieron a vegetación campestre.
Argentina perdió 4,8 millones de hectáreas
Al analizar individualmente los países que integran la región, Argentina registró la mayor pérdida en términos absolutos, con aproximadamente 4,8 millones de hectáreas menos de vegetación nativa entre 1985 y 2024.
Brasil, en cambio, fue señalado como el país más afectado en proporción al territorio que ocupa dentro de la Pampa, mientras que en Uruguay la reducción alcanzó el 19%, según los datos difundidos.
El estudio de MapBiomas permite dimensionar así una transformación ambiental que atraviesa fronteras y alcanza a los tres países.
Crecieron los cultivos y los bosques plantados
Paralelamente al retroceso de la vegetación nativa, se produjo una expansión de otras formas de utilización del suelo.
Durante los casi 40 años estudiados, la superficie destinada a cultivos continuos, principalmente granos, aumentó un 33%.
Mucho mayor fue el crecimiento registrado por las áreas de bosques plantados, que aumentaron un 503%.
La transformación del paisaje, sin embargo, ya era considerable al comienzo del período estudiado.
En 1985, alrededor del 35% de la región ya había sido convertido en pastizales cultivados, tierras agrícolas, bosques plantados o zonas urbanizadas.
Para 2024, las áreas cultivadas representaban aproximadamente el 46% del territorio analizado.
La soja y el cambio del paisaje en Brasil
En el caso brasileño, MapBiomas vinculó buena parte de la pérdida de vegetación nativa con la expansión de los cultivos de soja, uno de los principales productos agrícolas de ese país.
Precisamente Brasil concentró gran parte de la reducción de vegetación campestre y fue el territorio más afectado proporcionalmente dentro de la región estudiada.
El relevamiento fue realizado mediante el análisis y comparación de imágenes satelitales, lo que permitió reconstruir la evolución en el uso y cobertura del suelo entre 1985 y 2024.
Los resultados muestran que, mientras avanzaron las superficies destinadas a actividades productivas, millones de hectáreas de los pastizales y ambientes naturales característicos de la Pampa desaparecieron o fueron transformados durante las últimas cuatro décadas.






