La estudiante que denunció haber sido víctima de una violación grupal en la Universidad de Cornell atravesó momentos de zozobra tras ser blanco de un ataque de "swatting". El hecho ocurrió en la vivienda de sus padres, hasta donde se desplazó la Policía de Estados Unidos con armas de fuego desplegadas luego de recibir un falso aviso telefónico que alertaba sobre un presunto tiroteo con rehenes en el lugar.
Durante la irrupción, los efectivos policiales encañonaron al padre, al hermano y al novio de la joven en la entrada del inmueble. La defensa técnica de la víctima, encabezada por el abogado Thomas Giuffra, advirtió sobre la extrema gravedad del episodio al señalar que una reacción apresurada de los agentes pudo desencadenar una tragedia mortal en medio del operativo.
El caso derivó en la apertura de una investigación formal por parte de las fuerzas locales y el FBI. La estudiante, que mantiene una demanda contra la institución académica y más de siete involucrados en el ataque ocurrido en 2024, denunció amenazas de muerte continuas y un serio deterioro en su estado emocional tras las intimidaciones sufridas.






