Al menos 15 personas murieron y 130 resultaron heridas tras un ataque con drones sobre un centro comercial de Krivói Rog, la ciudad natal del presidente ucraniano Volodimir Zelenski, ubicada en el este del país. Entre las víctimas asistidas por los servicios de emergencia se contabilizan al menos 23 niños, en el marco de una nueva oleada de bombardeos lanzados por las fuerzas rusas contra infraestructuras civiles e instalaciones urbanas.
El operativo ofensivo incluyó la modalidad de doble impacto, ya que una segunda aeronave no tripulada cayó sobre la cubierta del edificio aproximadamente media hora después de la primera explosión. Tras la difusión de las imágenes de rescate entre los escombros, el mandatario ucraniano denunció que la segunda maniobra buscaba golpear a los equipos de socorro que trabajaban en el lugar, calificando la incursión como un "acto terrorista" y reclamando un endurecimiento de las sanciones internacionales contra Moscú.
El bombardeo en Krivói Rog —enclave industrial situado a 60 kilómetros de la línea de combate— coincidió con otros ataques registrados en el sur del territorio ucraniano. En la región de Nicolaiev, el ministro del Interior, Ivan Viguivski, confirmó el fallecimiento de cuatro personas, entre ellas tres menores de edad. Ante el incremento de víctimas civiles, Zelenski mantuvo una comunicación directa con el secretario general de la ONU, António Guterres, para exponer la gravedad de la situación en las zonas urbanas.
En el plano diplomático, los principales aliados internacionales del gobierno de Kiev mantendrán un encuentro virtual durante la jornada del Día de la Independencia de Ucrania. La reunión de la denominada Coalición de Voluntarios estará copresidida por el presidente francés Emmanuel Macron, el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro británico Andy Burnham, con el objetivo de coordinar nuevas medidas de apoyo defensivo en un contexto de intensificación de los ataques de largo alcance a ambos lados del frente.






