Un aberrante caso de violencia de género, hostigamiento e intimidación con armamento reglamentario conmociona a la ciudad de Beltrán, departamento Robles, tras la denuncia penal presentada por una mujer de 40 años cursando un embarazo de alto riesgo contra su pareja, un efectivo policial de 26 años prestador de servicios en la División Motorizada y domiciliado en Clodomira.
La damnificada expuso ante la Justicia el calvario que padece desde hace siete meses, período en el cual la relación se tornó insostenible. Según el testimonio exclusivo brindado por la víctima a Nuevo Diario, las agresiones se incrementaron durante su período de gestación, sufriendo golpizas y destrucción de objetos personales en su rostro como mecanismo de amedrentamiento.
Chantaje emocional y amenazas a la familia
En su relato, la denunciante detalló que el acusado recurría a manipulaciones de extrema gravedad para evitar que la relación llegara a su fin. "Me amenazaba con matarse. Me mandaba videos y fotos con el arma en la boca mostrándome que se iba a matar si lo dejaba", reveló la mujer, añadiendo que las intimidaciones verbales se extendieron también hacia su madre y su hijo mayor.
Las constantes situaciones de tensión impactaron directamente en la salud del bebé en gestación. Producto del estrés generado por el hostigamiento, la víctima sufrió cuadros de presión alta y preeclampsia que requirieron dos internaciones de urgencia en centros de salud. Asimismo, la mujer advirtió sobre presuntos abusos de autoridad y violencia ejercidos por el acusado en la vía pública hacia personas en situación de vulnerabilidad.
El detonante y la intervención de la Justicia
El hecho que precipitó la acción judicial ocurrió el pasado jueves 29 de octubre, alrededor de las 21:30, en la ciudad de Clodomira. Durante una discusión dentro de un vehículo sobre los cuidados médicos del embarazo, el uniformado reaccionó a los gritos, propinó golpes al habitáculo y amenazó a la víctima con propinarle agresiones físicas en el rostro si intentaba tocarlo.
Tras sufrir una nueva descompensación, la mujer retornó a Beltrán y formalizó la exposición en una dependencia policial del departamento Banda. Tomó intervención en el caso el fiscal Dr. Pedro Ibáñez, quien dispuso la notificación inmediata de medidas restrictivas de prohibición de acercamiento y la provisión de un botón antipánico para garantizar la resguardo físico de la víctima y su gestación.






