El estado del campo de juego de La Bombonera volvió a ser un dolor de cabeza para la dirigencia de Boca Juniors, al punto de que la comisión directiva encabezada por Juan Román Riquelme analiza seriamente mudar la localía para el próximo compromiso frente a Estudiantes de La Plata.
Las alarmas se encendieron de manera definitiva durante el choque ante O'Higgins, donde el terreno exhibió sectores profundamente deteriorados que afectaron el normal desarrollo del juego, dificultando el rodaje de la pelota y generando pozos y desniveles en zonas críticas.
Sombra permanente y mantenimiento en curso
Pese a las tareas de mantenimiento y resiembra implementadas con maquinaria especializada durante el receso, la infraestructura del estadio presenta una complicación estructural conocida: el sector lindero a los palcos y bancos de suplentes padece una acusada falta de luz solar directa, lo que frena el crecimiento del césped y erosiona el suelo con el trajín de los partidos.
Frente a este escenario, la dirigencia sopesa distintas alternativas para evitar arriesgar la integridad física de los futbolistas y garantizar un espectáculo de mayor calidad:
Antecedente reciente: en febrero de 2024, el Xeneize debió trasladar su localía al Estadio Pedro Bidegain (el Nuevo Gasómetro de San Lorenzo) para recibir a Sarmiento de Junín por idénticos problemas en el gramado.
Escenarios en carpeta: la CD resolverá en las próximas horas si efectúa el pedido formal ante la Liga Profesional y qué reducto de la Ciudad o del Gran Buenos Aires albergará el choque con el "Pincha".
Las autoridades del club mantendrán reuniones clave en los próximos días para definir si avanzan con los trabajos de recuperación intensiva en el templo xeneize o si confirman un nuevo estadio para el choque del certamen local.






