Boca Juniors se adueñó de una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino al vencer por 1-0 a River Plate en el Estadio Alberto J. Armando, en el marco de la fecha 15 del Torneo Clausura 2026. El choque estuvo condicionado por la tensión, fallos arbitrales bajo la lupa y dos tarjetas rojas en la visita.
El único grito del encuentro llegó en la primera etapa a través del zaguero Lautaro Di Lollo, quien volvió a certificar su oficio en el juego aéreo para darle tres puntos de oro al conjunto de la Ribera.
La jugada del VAR que torció el trámite
El pitazo inicial del árbitro Nicolás Ramírez dio paso a un desarrollo dinámico y con ambos elencos buscando ahogar la salida rival. Sin embargo, a los 7 minutos se produjo el quiebre del partido: Miguel Merentiel encaraba en soledad rumbo al arco cuando fue derribado por Lucas Martínez Quarta.
Si bien en primera instancia el juez dejó seguir la jugada, la revisión a instancias del VAR derivó en la expulsión directa del marcador central del Millonario. La inferioridad numérica desarticuló la estructura planteada por el DT Leonardo Ponzio y le otorgó el dominio territorial a los locales.
Boca aprovechó la ventaja y a los 27 minutos tradujo su superioridad al tablero: tras un centro preciso enviado por Villa desde el costado derecho, Di Lollo se elevó en el corazón del área y metió un frentazo inalcanzable para el arquero Beltrán.
Reclamos, reclamo de penal y la segunda roja
En el complemento, la visita buscó variantes con el ingreso de Lautaro Pereyra para ganar tenencia en la zona media. Si bien River logró equilibrar el desarrollo por pasajes, le costó generar situaciones de peligro claro sobre el arco xeneize.
La controversia alcanzó su punto más alto a los 28 minutos del segundo tiempo. Todo el banco visitante exigió la segunda tarjeta amarilla para Leandro Paredes tras una dura falta; en la continuidad del juego, Di Lollo sujetó a Otamendi dentro del área sin que Ramírez sancionara la pena máxima.
Poco después, los ánimos terminaron de caldearse cuando Gonzalo Montiel vio la roja directa por una violenta entrada sobre Blanco, dejando a River con nueve hombres y sepultando las aspiraciones del empate.
Rumbo al liderazgo de la Tabla Anual
En los instantes finales, la diferencia de hombres le permitió a Boca administrar los espacios con comodidad e incluso disponer de ocasiones para estirar la cuenta.
Con este festejo clásico, el Xeneize ratificó su liderazgo en la Tabla Anual y mantuvo la luz de ventaja sobre su perseguidor, Rosario Central. En la próxima jornada, el equipo boquense volverá a ser local ante Defensa y Justicia con la chance de quedar a un paso de abrochar el objetivo.






