Una inspiradora historia de superación y pasión por la aviación tiene como protagonista a Richard “Rich” Greenwood, un investigador aeronáutico retirado residente en Albuquerque, Nuevo México, quien a sus 74 años y 136 días se convirtió oficialmente en el hombre de mayor edad en realizar un vuelo con traje de alas (wingsuit), logro homologado por la organización Guinness World Records.
La marca histórica se concretó luego de que Greenwood superara un diagnóstico de cáncer y lograra descender 36 kilogramos de peso para volver a saltar en paracaídas de forma segura. El especialista desplazó el registro previo de Robert Felt, de Wisconsin, quien había logrado la distinción a los 72 años.
La pasión del aviador por el cielo nació a los cinco años fabricando pequeños paracaídas caseros. Tras cumplir la mayoría de edad, se volcó de lleno a la actividad hasta obtener títulos de piloto comercial, mecánico aeronáutico, una licenciatura en Ingeniería Aeroespacial y un máster en Seguridad de Aviación, desempeñándose hasta su retiro en 2018 como investigador de accidentes aéreos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

De la recuperación física a la broma que impulsó el récord
En 2016, Greenwood debió alejarse temporalmente de las pistas tras someterse a una doble cirugía de rodilla, etapa en la que afrontó un aumento de peso y un posterior diagnóstico de cáncer. Con la asistencia de la afamada Mayo Clinic, el aviador encaró un riguroso proceso de rehabilitación que le permitió vencer la enfermedad, perder 80 libras (36 kilos) y retomar los saltos en 2023.
El detonante para la búsqueda de la marca oficial ocurrió a principios de 2026, cuando leyó en una revista especializada que un deportista de 67 años había obtenido el récord. "¿67 años? Yo tengo 74 y actualmente salto con uno. ¡Le voy a dar una lección a este jovencito!", bromeó en aquel momento antes de iniciar las gestiones formales ante el organismo de marcas mundiales.

La ejecución de la marca y sus recomendaciones
El salto certificado se llevó a cabo sobre el terreno operativo del Aeropuerto Regional de Belén, en el estado de Nuevo México. Greenwood completó la maniobra con la solvencia de sus cinco décadas de trayectoria: ascenso en la aeronave, despliegue del traje aerodinámico en caída libre y apertura del paracaídas principal.
Para quienes desean iniciarse en esta disciplina extrema, el experimentado aviador aconseja comenzar con saltos en modalidad tándem para luego avanzar en la instrucción individual, precisando que se requieren aproximadamente 200 saltos previos de experiencia para acceder al entrenamiento formal de wingsuit.






