Un grave episodio de irresponsabilidad al volante generó profunda indignación y destrozos materiales en la vecina ciudad de La Banda. Durante la noche del pasado sábado, alrededor de las 20:30, la tranquilidad de la intersección de las calles Alberdi y Congreso, en el barrio El Cruce, se vio violentamente interrumpida por un automovilista fuera de control que provocó un violento choque en cadena contra dos rodados que se encontraban detenidos en la vía pública.
La secuencia se desencadenó en momentos en que una vecina de apellido Córdoba dejó su camioneta Renault Duster estacionada en la vereda por unos instantes para reingresar a su domicilio a buscar su billetera. En ese preciso segundo, un automóvil Ford Fiesta, conducido por un hombre de apellido Contreras, de 49 años de edad, embistió de lleno la parte posterior de la camioneta, generando un fuerte estruendo que alertó a toda la cuadra.
Dosaje positivo, falta de seguro y el reclamo de los vecinos
La fuerza del impacto original provocó un desplazamiento por inercia que afectó a un tercer vehículo, un Toyota Corolla que permanecía estacionado metros más adelante. Este último rodado sufrió la destrucción total de su sector trasero y terminó subido a la acera, aprisionado contra el árbol de una vivienda. Al salir a la calle, los damnificados intentaron dialogar con el responsable del choque, constatando de inmediato que el conductor evidenciaba signos de una severa intoxicación alcohólica.
"No se podía entablar ningún tipo de conversación con el tipo porque no sabía él mismo ni quién era en ese momento", relató la propietaria de la camioneta afectada por el impacto.
Personal policial de la Comisaría Comunitaria Nº 13 intervino en el lugar del siniestro y procedió a realizar el correspondiente test de alcoholemia, el cual ratificó el dosaje positivo del automovilista. La bronca de los vecinos del sector se incrementó tras conocerse que Contreras no poseería la cobertura de seguro obligatorio para circular por la vía pública, dejando flotando en la comunidad el malestar por un millonario perjuicio económico que, por escasos segundos, no se transformó en una tragedia humana.






