Los surtidores de la principal compañía expendedora del país amanecieron este lunes con modificaciones en el valor de comercialización de sus productos. El nuevo cuadro tarifario rompe con la inercia de aumentos lineales que se venían registrando en los últimos meses, adoptando una estrategia de sintonía fina impulsada por las variaciones en las cargas tributarias internas, el costo internacional del crudo refinado y los biocombustibles. El movimiento en las pizarras santiagueñas se traduce en una suba puntual, dos bajas selectivas y un producto que sostiene su valor invariable.
De acuerdo con el relevamiento de costos energéticos, las modificaciones buscan equilibrar la brecha de consumo entre los segmentos de transporte pesado y los vehículos particulares. En las estaciones de servicio locales de la bandera estatal, los nuevos valores de referencia fijados por la Secretaría de Energía de la Nación reflejan la disparidad de la medida, obligando a los usuarios y transportistas a recalcular los presupuestos mensuales destinados a la logística y el traslado diario en todo el territorio provincial.
"El reajuste de YPF combina una actualización impositiva selectiva con la baja en el precio de importación de ciertos componentes, marcando un escenario de dispersión en el mercado general de combustibles."
La nueva pizarra de valores y la brecha con la competencia
Con la entrada en vigencia del nuevo esquema para el sexto mes del año, los valores de referencia para el despacho al público en las bocas de YPF quedaron consolidados de la siguiente manera: la nafta súper experimentó un incremento marginal que la posiciona en los 1.333 pesos por litro, mientras que la opción de mayor octanaje, la nafta premium (Infinia), registró una leve baja para situarse en 1.539 pesos. En el segmento del gasoil, la versión común retrocedió hasta los 1.373 pesos, al tiempo que el diésel premium se mantuvo sin variaciones, fijando su costo en 1.540 pesos por litro.
El escenario local acentúa la brecha de precios con las estaciones de servicio de bandera privada que operan en la provincia, tales como Shell y Axion, cuyas pizarras continúan exhibiendo valores sustancialmente más elevados debido a sus propias estructuras de costos logísticos integrados. Fuentes del sector estacionero santiagueño indicaron que el congelamiento temporal de algunos segmentos y el reordenamiento de los destilados premium busca sostener los niveles de venta en el mercado interno, el cual viene manifestando una persistente contracción debido a la menor actividad económica general.







