El Paraninfo de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) fue escenario este miércoles por la mañana de una jornada de capacitación y reflexión destinada a analizar un desafío que vincula directamente ambiente y salud: la relación entre el cambio climático y las enfermedades zoonóticas.
Bajo el nombre “Enfermedades zoonóticas y cambio climático: un desafío para nuestra salud”, la actividad reunió a profesionales y especialistas relacionados con la salud pública, epidemiología, salud ambiental, veterinaria, medicina humana y cambio climático.
La propuesta tuvo como objetivo generar un espacio de intercambio y actualización sobre las modificaciones ambientales, el cambio climático y fenómenos como El Niño, además de analizar su posible incidencia en la aparición, transmisión y expansión de diferentes enfermedades zoonóticas.
Una jornada abierta a toda la comunidad
La capacitación estuvo destinada al público en general y se desarrolló con entrada libre y gratuita y entrega de certificados de asistencia.
Durante el encuentro, profesionales de la Dirección de Medicina Preventiva del Ministerio de Salud de la Provincia y de la UNSE compartieron experiencias y conocimientos desde diferentes disciplinas.
El abordaje puso especialmente el foco en la necesidad de trabajar de manera integral frente a las zoonosis, fortaleciendo tanto las estrategias de prevención como la vigilancia epidemiológica.
La apertura estuvo encabezada por el director del área de Medicina Preventiva del Ministerio de Salud provincial, Aldo Gavícola; el rector de la UNSE, Marcelino Ledesma; y la secretaria de Ciencia y Técnica de la casa de altos estudios, María José Benac, junto con los disertantes de la jornada.
Cómo puede influir el cambio climático
Uno de los principales ejes estuvo relacionado con la manera en que los cambios en las condiciones ambientales pueden modificar el comportamiento y la distribución de los vectores.
En ese sentido, Gavícola hizo hincapié en la necesidad de mantener el control sobre las enfermedades zoonóticas y reforzar la vigilancia epidemiológica para contar con herramientas que permitan prevenir y actuar frente a eventuales brotes.
El funcionario explicó que las variaciones climáticas pueden generar condiciones diferentes para la presencia de determinados vectores.
“El cambio climático y, en especial, el fenómeno de El Niño, pueden modificar las condiciones en las que se desarrollan los vectores y hacer que algunas enfermedades estén presentes durante más tiempo o lleguen a lugares donde antes no se encontraban”, advirtió Gavícola.
La jornada permitió así reunir distintas miradas profesionales alrededor de una problemática que vincula salud humana, salud animal y ambiente, con la prevención y el seguimiento epidemiológico como herramientas centrales frente a los cambios que pueden producirse en el escenario climático.






