El economista y expresidente del Banco Nación, Carlos Melconian, ofreció este domingo un duro y pormenorizado diagnóstico sobre la realidad financiera de la Argentina, advirtiendo que los divisas que generan el sector energético y la minería permiten evitar una crisis, aunque resultan insuficientes para rehabilitar la economía real. "No nos pegamos un tiro porque está Vaca Muerta", graficó de forma contundente.
Sectores ganadores vs. economía real
Según el análisis de Melconian, la estructura productiva actual no representa una economía dual, sino un esquema fragmentado en tres niveles: un 20% de sectores ganadores (petróleo, minería y agro), un 30% en posición neutra y un 50% altamente perdedor que engloba a las industrias tradicionales y al consumo masivo.
En esa línea, remarcó la desigualdad en el impacto social del modelo: mientras el segmento dinamizador y exportador emplea a unas 300.000 personas, los sectores más postergados concentran a más de 8 millones de trabajadores. Para el especialista, las divisas que ingresan por las exportaciones de hidrocarburos entran por una ventana y terminan saliendo por otra, destinándose al pago de obligaciones o al atesoramiento privado en lugar de volcarse al circuito productivo.
El dilema del Gobierno y el atraso cambiario
En relación a la marcha del plan oficial tras conocerse el dato de inflación del 2,1% en julio, Melconian consideró que el equipo económico ingresó en una encrucijada compleja. A su entender, el Poder Ejecutivo deberá elegir prioritariamente entre sostener la desinflación, acumular reservas en el Banco Central o reactivar la actividad económica, al tiempo que criticó los anuncios triunfalistas del oficialismo sobre el colapso del índice de precios.
Finalmente, el economista se mostró crítico respecto a la apreciación del tipo de cambio, argumentando que sostener costos elevados en dólares en un contexto de recesión puede comprometer la supervivencia de las PYMES y el comercio interior. Sin promover una devaluación abrupta, instó a flexibilizar la política cambiaria mientras se implementan las reformas estructurales de fondo.






