El juicio oral y público que busca determinar las responsabilidades penales en torno al fallecimiento de Diego Armando Maradona sumará este jueves un capítulo de vital trascendencia institucional y médica. En los tribunales de la localidad bonaerense de San Isidro, los magistrados escucharán por primera vez el testimonio de la profesional que confeccionó, firmó y coordinó el traslado logístico del exfutbolista hacia la vivienda donde finalmente perdió la vida el 25 de noviembre de 2020.
La declaración principal de la jornada estará a cargo de la Dra. Mariana Flichman, médica legista de la empresa de medicina prepaga Swiss Medical. Flichman fue la encargada directa de elaborar la documentación técnica y legal que oficializó el egreso de Maradona del sanatorio donde había sido intervenido quirúrgicamente, avalando su posterior derivación al inmueble de internación domiciliaria que hoy se encuentra bajo la lupa pericial de la Justicia.
Cuestionamientos directos al rol de Leopoldo Luque
La audiencia de este jueves contará además con la comparecencia del cirujano Rodolfo Benvenuti, quien formó parte de los equipos de evaluación médica previos a la operación por el hematoma subdural que se le detectó en la cabeza al exdeportista. Benvenuti ya había aportado un testimonio contundente en una instancia judicial previa, donde aseguró de forma categórica que el imputado principal de la causa:
Falta de idoneidad: El neurocirujano Leopoldo Luque —médico de cabecera de Maradona— "no se encontraba a la altura profesional" ni poseía las credenciales técnicas suficientes para liderar una cirugía de semejante complejidad de manera autónoma.
Informe adulterado: Pese a sus limitaciones objetivas, las autoridades de la clínica resolvieron por presiones de la fisonomía del entorno que Luque figurara formalmente como el "primer cirujano" en el parte e informe de quirófano oficial.
Contradicciones y advertencias sobre los riesgos del traslado
Esta nueva ronda de declaraciones se produce inmediatamente después de los testimonios brindados esta semana por el neurocirujano Pablo Rubino y el exdirector médico de la clínica de internación previa, Pablo Dimitroff. Mientras que Rubino ratificó que su propio equipo médico debió ingresar de urgencia para completar la intervención debido a las dificultades que presentaba el grupo de Luque, el doctor Dimitroff fue tajante al señalar que la recomendación institucional explícita era que Maradona continuara internado de forma obligatoria en una clínica especializada en rehabilitación neuropsiquiátrica, debido a su cuadro combinado de patologías clínicas, adicciones y vulnerabilidad emocional.
Sin embargo, según las declaraciones de las hijas del astro, Jana y Gianinna Maradona, fue el propio imputado Luque quien desacreditó los informes de la clínica y convenció activamente a los familiares directos de avanzar con el esquema de internación domiciliaria de baja complejidad.
Cabe recordar que, junto a Luque, en el banquillo de los acusados se encuentran la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora médica Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, todos imputados bajo la gravísima calificación legal de homicidio simple con dolo eventual.
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