Una histórica metalúrgica de Lanús cerró sus puertas después de más de seis décadas de actividad y abrió un conflicto con sus trabajadores, quienes denuncian deudas salariales y falta de certezas sobre las indemnizaciones.
Se trata de Vaspia, una empresa dedicada a la fabricación y transformación de metales no ferrosos, principalmente bronce, que esta semana apagó definitivamente su horno de fundición.
En medio de la incertidumbre, los empleados aseguran haber recibido una propuesta tan particular como inesperada: quedarse con aproximadamente 300 kilos de bronce que permanecían dentro de la planta como forma de afrontar parte de lo adeudado.
La versión sobre ese ofrecimiento corresponde al relato de los trabajadores y, según la información suministrada, no aparece una respuesta de la empresa que permita conocer su posición sobre la denuncia.
Reclaman salarios y aguinaldo
Según los empleados, los problemas no comenzaron con el cierre. Aseguran que desde julio venían percibiendo sus salarios de manera irregular.
Además, denuncian que todavía tienen pendiente el cobro del medio aguinaldo y que no cuentan con precisiones sobre cómo se resolverán las indemnizaciones tras el final de la actividad.
Los trabajadores también plantearon dudas sobre aportes que figurarían descontados en sus recibos de sueldo, otra situación que forma parte del conflicto.
Ante la falta de respuestas, decidieron manifestarse frente a las instalaciones de la fábrica.
La insólita propuesta de 300 kilos de bronce
Fue en ese contexto que apareció uno de los aspectos más llamativos del caso.
Los empleados sostienen que, ante las deudas existentes, se habría planteado la posibilidad de que el personal se quedara con unos 300 kilos de bronce almacenados en la fábrica.
La propuesta habría surgido como una alternativa para cubrir al menos parte de las obligaciones pendientes.
Los trabajadores aseguran, además, que los principales accionistas dejaron de presentarse en la planta y que se interrumpió la comunicación con ellos, incrementando la incertidumbre sobre el futuro de sus reclamos.
Más de 60 años de actividad
Vaspia llevaba más de seis décadas dedicada al rubro metalúrgico, especialmente a la transformación de metales no ferrosos.
Uno de sus principales productos eran las válvulas destinadas a garrafas de gas.
De acuerdo con el relato de los empleados, durante los últimos años la actividad comenzó a disminuir progresivamente.
Los trabajadores atribuyen el deterioro a una combinación de factores, entre ellos el ingreso de productos y componentes importados, la falta de inversión y las dificultades para conseguir materia prima.
Estas explicaciones corresponden a la evaluación realizada por los propios empleados sobre las causas que llevaron a la situación actual.
Negociaciones con la UOM
Ante el cierre de la planta y los reclamos económicos, se abrió una instancia de negociación en la que intervienen la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), seccional Avellaneda, y la comisión interna.
El objetivo es obtener respuestas sobre los salarios pendientes, el aguinaldo, los aportes y las eventuales indemnizaciones.
Mientras continúan las gestiones, el horno que durante décadas formó parte de la actividad de la metalúrgica ya fue apagado definitivamente, y los trabajadores esperan ahora una definición sobre las deudas que aseguran mantiene la empresa.






