¿Cómo debe actuar una escuela ante una situación de consumo? ¿Qué hacer frente a una intoxicación? ¿Cómo acompañar a una persona que regresa después de atravesar un proceso de rehabilitación?
Esas son algunas de las preguntas que busca responder la nueva Guía de Intervención para el Abordaje Integral de las Adicciones en Comunidades Educativas, presentada en el marco de la Feria del Libro de Santiago del Estero.
La profesora Claudia Tarchini, referente de la Dirección de Abordaje Integral de las Adicciones, visitó ADN de Radio en el stand de LV11 y explicó que el material es el resultado de aproximadamente un año de trabajo articulado con docentes, directivos, equipos de salud, supervisores y autoridades educativas.
Una guía que comenzó a gestarse hace un año
Tarchini recordó que el proyecto había sido anunciado durante la edición anterior de la Feria del Libro.
Desde entonces se trabajó con diferentes actores para construir una herramienta capaz de brindar respuestas frente a los “vacíos” o dudas que podían aparecer dentro de las instituciones.
El documento contempla la prevención, la intervención ante una situación específica de consumo y la integración social posterior a un proceso de rehabilitación.
Para Tarchini, abordar una problemática de semejante complejidad exige además aceptar que ninguna institución puede hacerlo por sí sola.
“Primero, abriendo el corazón y estando dispuestos a trabajar con otros”, respondió al ser consultada sobre cómo articular a todos los sectores involucrados.
“No alcanza con las buenas intenciones”
Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista estuvo dirigido a la necesidad de prepararse antes de que aparezca una situación problemática.
“No alcanza con las buenas intenciones, necesitamos formarnos, necesitamos informarnos”, sostuvo Tarchini.
En ese sentido, planteó que una familia no debería esperar hasta descubrir una situación de consumo para comenzar a averiguar dónde pedir ayuda o cuáles son los recursos disponibles.
La especialista vinculó esa necesidad con un dato que consideró especialmente preocupante. Según los registros citados durante la entrevista, entre el inicio del consumo y la primera búsqueda de ayuda transcurren alrededor de 10 años entre los varones y entre 12 y 14 años entre las mujeres.
“¿Qué importa qué dirán cuando la vida está en riesgo?”
Tarchini apuntó también contra los prejuicios que todavía rodean a las adicciones.
Durante esos años sin tratamiento, explicó, la problemática puede atravesar diferentes dimensiones de la vida de una persona y repercutir también sobre su familia, la escuela, el trabajo y la comunidad.
Por eso hizo hincapié en que pedir ayuda no debería quedar condicionado por el miedo al qué dirán.
“¿Qué importa qué dirán cuando la vida está en riesgo? No me puedo detener en ese punto”, expresó.
Desde la prevención hasta una situación de extremo riesgo
La guía, según explicó Tarchini, fue elaborada sobre evidencia y busca presentar la información de una manera accesible y precisa.
El material diferencia distintas formas de prevención —universal, selectiva e indicada— de acuerdo con el contexto y el nivel de intervención requerido.
Pero también incorpora herramientas para momentos críticos.
Entre sus contenidos aparece un protocolo de actuación frente a situaciones de extremo riesgo, como una intoxicación o un estado de convulsión, además de información sobre los lugares de la provincia a los que se puede recurrir para solicitar asistencia.
Una recaída no significa que todo esté perdido
Otro de los temas abordados fue qué sucede cuando una persona realiza un tratamiento y posteriormente atraviesa una recaída.
Tarchini cuestionó la expectativa de considerar que, después de un tratamiento, una persona necesariamente quedará recuperada “para toda la vida”.
Explicó que los procesos no son lineales y que pueden existir momentos en los que sea necesario volver a pedir acompañamiento.
“El objetivo es contar con la mayor cantidad de herramientas posibles que permitan ir sorteando las dificultades de la vida sin necesidad de recurrir al consumo”, explicó durante la entrevista.
Salud mental: “No podemos esperar”
En ese punto, la referente incorporó otro aspecto que consideró inseparable del abordaje: la salud mental.
“La salud mental no podemos desatenderla”, sostuvo, y comparó la necesidad de recurrir a profesionales con la naturalidad con la que una persona consulta a un médico ante una lesión física.
Para Tarchini, cuando familiares, docentes o amigos comienzan a percibir cambios que indican que alguien no se encuentra bien, no es necesario esperar a que aparezca una situación extrema para buscar acompañamiento profesional.
Más de 50 mujeres se encuentran en tratamiento
Consultada sobre la realidad actual, Tarchini señaló que durante este año se trabajó particularmente con mujeres.
Según indicó durante la entrevista, actualmente más de 50 mujeres se encuentran en tratamiento, provenientes de diferentes contextos y grupos sociales.
Destacó, sin embargo, un cambio que considera positivo: muchas de ellas ahora llegan acompañadas por amigas o madres, algo que aseguró que no observaban con la misma frecuencia durante el año anterior.
Dónde estará disponible la guía
Tarchini adelantó finalmente que la Guía de Intervención para el Abordaje Integral de las Adicciones en Comunidades Educativas estará disponible en la página de La Vigaya, con el objetivo de facilitar su acceso.
La herramienta apunta fundamentalmente a que las comunidades educativas no tengan que improvisar frente a una situación compleja, sino que cuenten con información para prevenir, reconocer escenarios de riesgo, intervenir dentro de sus posibilidades y saber cuándo y dónde solicitar ayuda.






