El Centro de Convenciones Fórum de Santiago del Estero fue escenario este sábado de una importante jornada académica que reunió a profesionales y especialistas de distintos puntos del país y del exterior para reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial, las pantallas y la hiperdigitalización en la vida de las personas.
Se trató del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, desarrollado bajo el lema “El sujeto de la hiperdigitalización”, una propuesta que puso en debate las transformaciones que atraviesa la sociedad a partir del avance de las tecnologías digitales.
El encuentro fue organizado por la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud, en el marco de su 50° aniversario, bajo la coordinación del Instituto Jacques Lacan y la Fundación Sigmund Freud.
La convocatoria contó con 20 expositores distribuidos en siete paneles temáticos, con la participación de especialistas de Santiago del Estero, otras provincias argentinas, Brasil y Estados Unidos.
La actividad se desarrolló con la invitación al Multimedio y la Fundación Cantos y fue declarada de interés municipal y provincial.
Santiago reunió a referentes nacionales e internacionales del psicoanálisis
La ceremonia de apertura se realizó durante la mañana en las instalaciones del Fórum, con la presencia de profesionales, psicoanalistas y representantes institucionales.
Durante el acto dirigieron unas palabras a los asistentes María Elena Elmijer, Albana García Bercellini, presidenta del Congreso, y el secretario de Salud de la Provincia, Gustavo Sabalza, quien participó en representación del Gobierno provincial.
La jornada contó con el acompañamiento de instituciones académicas y psicoanalíticas nacionales e internacionales, entre ellas la Universidad Católica de Santiago del Estero, la Asociación Psicoanalítica Argentina y la Universidad de Pernambuco.
El propósito central fue generar un espacio de intercambio entre distintas miradas del psicoanálisis para analizar cómo las nuevas tecnologías modifican las relaciones sociales, la educación, la infancia y las formas de construir la identidad.
Siete paneles para debatir sobre las pantallas y la inteligencia artificial
La programación del Congreso estuvo organizada en siete espacios de discusión que abordaron diferentes aspectos de la hiperdigitalización.
El primer panel, denominado “Conexión digital - Desconexión Corporal”, propuso reflexionar sobre la relación entre la disponibilidad permanente que generan los dispositivos y la experiencia del propio cuerpo.
Participaron la doctora Gabriela Abad, de Tucumán; la doctora Alicia Hartmann, de Buenos Aires; y el licenciado Juan Padilla, también de Tucumán.
El segundo espacio, “Superyó digital y guerra entre pantallas”, abordó las exigencias que pueden surgir a partir de las notificaciones, las métricas de las redes sociales y la exposición constante.
Las disertaciones estuvieron a cargo de Marta Gerez Ambertín, de Tucumán; Sergio Zabalza, de Buenos Aires; y Mariana Roldán Suárez, de Santiago del Estero.
Por su parte, el tercer panel estuvo dedicado a “Educación y escuela en la hiperdigitalización”, con la participación de Thiago Costas, de Brasil; Andrea Nofal y Fabiana Castaño, de Tucumán.
Allí se puso en discusión el lugar que ocupa la escuela en una época en la que la información se encuentra disponible de manera inmediata a través de internet.
Las infancias y el vínculo con las pantallas
Uno de los ejes destacados fue el impacto de la tecnología en las nuevas generaciones.
El cuarto panel, “Infancias y adolescencia frente a la pantalla”, abordó cómo los dispositivos digitales forman parte de las experiencias cotidianas de niños y adolescentes.
Participaron Mercedes Minnicelli, de Mar del Plata; Albana García Bercellini, de Tucumán; y Soledad Arias.
La propuesta invitó a pensar cómo se construyen las experiencias subjetivas en una sociedad donde las pantallas están presentes desde edades tempranas.
En ese sentido, el Congreso buscó ir más allá de una mirada exclusivamente tecnológica para incorporar preguntas relacionadas con los vínculos, la comunicación y el desarrollo de las personas.
La inteligencia artificial, otro de los grandes debates
El quinto panel estuvo dedicado específicamente a una de las cuestiones más actuales: “La IA, ¿un interlocutor?”.
La mesa contó con las exposiciones de Amalia Imbriano, de Buenos Aires; Darío Rodríguez, de Tucumán; y Henrique Figueiredo, de Brasil.
El intercambio giró alrededor del lugar que puede ocupar la inteligencia artificial en la comunicación y las relaciones humanas.
El avance de estas herramientas abrió nuevos interrogantes para el campo del psicoanálisis, especialmente sobre la manera en que las personas interactúan con sistemas capaces de producir respuestas y sostener conversaciones.
La jornada también permitió reflexionar sobre las diferencias entre el intercambio humano y las nuevas formas de interacción mediadas por tecnologías digitales.
Sexualidades e identidad en tiempos de hiperdigitalización
El sexto panel, titulado “Sexualidades e intersexualidades en la hiperdigitalización”, abordó las transformaciones vinculadas con la identidad, la exposición y las formas de expresión en los entornos digitales.
Participaron Patricia Gherovici, de Estados Unidos, junto con Sergio Hernández y Laura Gramajo, de Tucumán.
La propuesta planteó interrogantes sobre las diferencias entre la construcción de una posición subjetiva y su manifestación pública a través de las plataformas digitales.
Finalmente, el séptimo panel, “¿Qué del sujeto en la hiperdigitalización?”, retomó la pregunta central del Congreso.
Las exposiciones estuvieron a cargo de Elena Elmijer, de Tucumán, y Perla Frenkel, de Buenos Aires.
Este último espacio permitió recuperar los principales interrogantes desarrollados durante la jornada.
“El superyó digital devora al sujeto”: la reflexión de Marta Gerez Ambertín
Una de las intervenciones destacadas fue la de Marta Gerez Ambertín, autora de Las voces del superyó, quien participó del segundo panel.
Durante su exposición, la especialista reflexionó sobre las exigencias que, desde su perspectiva psicoanalítica, impone la cultura digital.
“Si la hiperdigitalización no marca la castración ni la falta, y no desliza prohibición alguna, surge un imperativo de goce superyoico”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que las nuevas tecnologías pueden generar una expectativa de satisfacción permanente.
“La cultura digital promete acceso inmediato, satisfacción constante y una respuesta para cada pregunta. Pero ese superyó digital devora al sujeto”, manifestó.
La profesional advirtió que esta dinámica puede dejar a las personas expuestas a una búsqueda constante de satisfacción que, en lugar de producir bienestar, termine generando sufrimiento.
“Lo deja con la pulsión a cielo abierto, a merced solo de la angustia. Lo empuja a buscar una satisfacción desmedida, un goce que a la larga produce sufrimiento y atenta contra su propio bienestar”, explicó.
Sus reflexiones formaron parte de un debate más amplio sobre la relación entre las personas, las exigencias sociales y los nuevos entornos digitales.
Un espacio de reflexión sobre los desafíos de la sociedad actual
La realización del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis permitió reunir en Santiago del Estero distintas perspectivas académicas sobre un fenómeno que atraviesa la vida cotidiana.
Con siete paneles y 20 expositores, la jornada abordó cuestiones vinculadas con la educación, las infancias, las sexualidades, la inteligencia artificial y la relación entre el cuerpo y las pantallas.
Además, la participación de profesionales de diferentes provincias y países permitió enriquecer el intercambio de experiencias y conocimientos.
El encuentro también tuvo un significado especial para la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud, que celebró sus 50 años de trayectoria con una propuesta dedicada a uno de los principales desafíos contemporáneos.
De esta manera, Santiago del Estero se convirtió en un punto de encuentro para debatir cómo la tecnología transforma la vida social y qué interrogantes plantea ese proceso para el psicoanálisis.






