El ámbito judicial y político de Santiago del Estero amaneció de luto este domingo tras confirmarse el fallecimiento del abogado y exjuez José Antonio “Chiqui” Azar, a los 75 años. La triste noticia generó una inmediata conmoción entre magistrados, funcionarios, colegas del foro local y referentes de diversas extracciones partidarias, quienes coincidieron en catalogarlo como una figura central de la vida pública santiagueña de las últimas décadas.
Según precisaron las primeras fuentes policiales y judiciales, el cuerpo sin vida del letrado fue hallado en horas de la mañana en su domicilio particular, ubicado en la intersección de las calles Mitre y 25 de Mayo de la ciudad Capital. Los primeros informes médicos preliminares indicarían que el deceso se produjo por causas naturales mientras el experimentado abogado se encontraba descansando en su habitación.
A lo largo de su carrera, Azar ostentó los cargos de mayor jerarquía dentro del esquema del Poder Judicial santiagueño. Se desempeñó con idoneidad como juez Criminal y Correccional durante la década comprendida entre 1983 y 1993, para luego ser promovido como miembro del Superior Tribunal de Justicia de Santiago del Estero, máximo órgano judicial de la provincia del cual llegó a ejercer la presidencia. Tras su paso por la magistratura, continuó su labor en el sector privado como abogado litigante, interviniendo al frente de defensas en debates orales de fuerte repercusión pública.
En el plano estrictamente político, su figura también tuvo un marcado protagonismo electoral e institucional. Durante diferentes períodos históricos, ejerció como apoderado legal y asesor del exgobernador Carlos Arturo Juárez. Asimismo, revalidó su vocación pública en las urnas al integrar fórmulas gubernamentales de espacios locales: fue candidato a vicegobernador en los comicios del año 2008 y candidato a gobernador en la contienda electoral de 2017. Con su partida física, se cierra un capítulo de enorme relevancia en la historia contemporánea de los tribunales provinciales.






