Un aberrante episodio de hostigamiento escolar sacudió a la opinión pública luego de que se viralizara un estremecedor caso de bullying perpetrado durante un viaje de egresados a la ciudad de San Carlos de Bariloche. El hecho, protagonizado por alumnos de un colegio secundario de la provincia de Catamarca, incluyó agresiones físicas, burlas sobre la difusión de material íntimo y festejos ante el colapso psicológico de la víctima.
El escándalo cobró dimensión pública cuando se difundió una grabación compartida inicialmente en la sección de "mejores amigos" de la red social Instagram. En el video, una de las agresoras relataba con total impunidad y entre risas los ataques ejercidos junto a su grupo de amigas contra una compañera de 17 años.
El calvario previo y la vulneración de la intimidad
La pesadilla de la joven afectada había comenzado meses atrás, cuando el 15 de abril un grupo de compañeros accedió sin autorización a su teléfono celular y sustrajo videos de carácter privado junto a su novio. La filtración masiva del material se concretó a principios de junio, desatando una ola de comentarios repudiables dentro de la comunidad educativa.
En una carta difundida para visibilizar su situación, la menor expresó el profundo dolor provocado por la falta de empatía de sus pares e incluso de algunos docentes, quienes llegaron a responsabilizarla por el hecho. La vulneración de su privacidad le generó severos cuadros de ansiedad y ataques de pánico que la mantuvieron aislada durante gran parte del ciclo lectivo.
Agresiones en el sur y condena social
Pese a sus temores y al levantamiento reciente de medidas perimetrales contra los responsables de la filtración, la estudiante debió concurrir al viaje de egresados, donde el hostigamiento escaló dramáticamente. Según su testimonio, fue empujada, agredida con líquidos y sometida a burlas constantes vinculadas a su intimidad.
El relato de la agresora en redes expuso que, tras ser hostigada en un local bailable con cánticos alusivos a su video, la víctima sufrió un brote psicótico que requirió asistencia. Lejos de auxiliarla, la acosadora admitió haberse sentido "tentada" y haberlo disfrutado.
Tras la viralización de los videos y la exposición pública de los datos de los involucrados, la indignación social derivó en incidentes en la provincia de Catamarca, donde desconocidos atentaron a piedrazos contra la vivienda de una de las agresoras, provocando daños materiales de consideración.






