La controversia por la explotación hidrocarburífera ilegal en las Islas Malvinas suma un nuevo capítulo al detectarse la participación de un proveedor del megaproyecto de Vaca Muerta en el yacimiento Sea Lion. La firma neerlandesa Bluewater, adjudicataria de la provisión de boyas de carga para el consorcio exportador VMOS en la provincia de Río Negro, mantiene a la vez contratos operativos con las compañías petroleras que intervienen al norte del archipiélago atlántico.
El vínculo comercial y la respuesta de las operadoras locales
La compañía de infraestructura marítima alquiló una embarcación a las firmas que avanzan con las perforaciones a 220 kilómetros de las islas. Desde el consorcio argentino VMOS, integrado por las principales operadoras energéticas del país para exportar crudo desde Río Negro, aclararon que la compra del equipamiento a la firma europea se firmó meses antes de que esta última cerrara acuerdos de arrendamiento para prestar servicios en el área hidrocarburífera malvinense.
Decretos y sanciones vigentes en la disputa de soberanía
El hallazgo del doble rol de la proveedora internacional se da tras la reciente cadena nacional del presidente Javier Milei, donde firmó un decreto para acelerar sanciones a empresas que operen en la zona del conflicto. No obstante, la Cancillería argentina ya mantenía sanciones administrativas y legales previas contra las dos firmas operadoras de Sea Lion, la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, invocando las normativas de protección de los recursos naturales en la plataforma continental.






