El médico que ingresó con una camioneta a la Pampa del Leoncito, en San Juan, y dejó profundos surcos sobre su superficie realizó su descargo ante la Justicia. Aseguró que desconocía que estuviera prohibido circular por el sector y sostuvo que la señalización no habría sido suficiente.
Se trata de Agustín Añó, nefrólogo de 46 años, quien quedó vinculado al expediente contravencional iniciado para determinar las responsabilidades por el impacto ocasionado sobre el patrimonio natural sanjuanino.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el profesional compareció ante el Juzgado de Paz de Calingasta, a cargo de Andrés Troche, donde fijó domicilio y brindó su versión sobre lo ocurrido durante el último fin de semana.
“No sabía que estaba prohibido ingresar”, fue uno de los argumentos planteados por el conductor.
Añó también habría señalado que las condiciones que encontró al momento de ingresar con su Toyota Hilux influyeron en lo sucedido. Hizo referencia a la oscuridad y a la presencia de agua acumulada sobre la planicie, circunstancias que habrían contribuido a que la camioneta quedara atrapada.
La Justicia puso bajo análisis su explicación
El juez Troche indicó que los accesos a la zona cuentan con cartelería donde se detallan las actividades permitidas, las prohibiciones y las condiciones para circular.
Además, el magistrado señaló que el médico conoce la zona, por lo que los argumentos de su descargo deberán ser analizados durante el avance del expediente.
Añó permaneció en libertad en todo momento y continúa vinculado a una investigación que, por ahora, se tramita en el ámbito contravencional de la Justicia sanjuanina.
Las autoridades buscan determinar la magnitud del daño ocasionado sobre la Pampa del Leoncito y establecer las responsabilidades correspondientes.
La camioneta seguirá enterrada
Una de las particularidades del caso es que la Toyota Hilux todavía permanecerá en el mismo lugar donde quedó atrapada.
La Dirección de Patrimonio deberá realizar pericias sobre el terreno y determinar de qué manera puede retirarse el vehículo sin provocar nuevos daños sobre una superficie extremadamente sensible.
La camioneta permanece bajo custodia de Gendarmería Nacional, en coordinación con la Policía de San Juan.
Según la reconstrucción del episodio, el conductor habría avanzado aproximadamente 1,5 kilómetros dentro del sector restringido antes de quedar atrapado. Luego intentó retroceder entre 200 y 300 metros para salir.
Las maniobras dejaron surcos que en algunos puntos alcanzaron unos 25 centímetros de profundidad.
Posteriormente, el hombre habría utilizado una escalera plegable para bajar una moto que llevaba en la caja de la camioneta y abandonar el lugar, dejando también nuevas marcas sobre la planicie.
Las huellas podrían tardar décadas en desaparecer
La preocupación de las autoridades radica en las características particulares de la Pampa del Leoncito. Antecedentes de la zona indican que huellas de aproximadamente 10 centímetros pueden necesitar entre 40 y 60 años para desaparecer naturalmente.
En este caso, algunos de los surcos serían considerablemente más profundos.
Por ese motivo, el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, estimó que la recuperación completa de los sectores afectados podría demandar hasta 100 años.
Mientras la camioneta permanece enterrada, las pericias ambientales serán determinantes para conocer el alcance del impacto y establecer cómo retirarla. Paralelamente, la Justicia deberá definir la eventual sanción que podría corresponderle al conductor por lo sucedido.






