Dardo del Valle Gómez dialogó con ADN de Radio por Radio LV11 y compartió una noticia de fuerte valor cultural para Santiago del Estero: el trabajo desarrollado durante años en torno a la copla parda fue destacado por UNESCO como una experiencia pionera y podría convertirse en una base importante para avanzar hacia un reconocimiento internacional.
La charla también estuvo atravesada por un momento especialmente emotivo, ya que se produjo a pocos días de cumplirse 15 años del fallecimiento de su padre, Dardo del Valle Gómez, investigador y referente de la cultura popular santiagueña.
“La verdad que el tiempo va, uno no se da cuenta y pasa. Parece que fue hace unas jornadas, sin embargo ya son 15 años”, expresó.
El reconocimiento de UNESCO
Gómez explicó que recientemente fue invitado a participar en Salta para presentar el trabajo realizado en Santiago del Estero en torno a la copla popular.
Según relató, UNESCO viene observando esta práctica cultural en distintos puntos del continente con la intención de avanzar en su posible reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
“Santiago ha sido muy observada y ha habido un reconocimiento de que esto que se ha hecho aquí ha sentado un precedente en toda la Argentina y afuera”, sostuvo.
El entrevistado explicó que la experiencia santiagueña fue considerada por UNESCO como un “ejemplo potente para la región”, debido al desarrollo de programas educativos, investigación, formación y trabajo territorial alrededor de esta manifestación cultural.
La copla parda, una expresión con raíces profundas
Durante la entrevista, Dardo explicó que la denominada copla parda forma parte de una práctica oral ancestral presente en distintos puntos del país, aunque con diferentes denominaciones según la región.
“En Salta le llaman baguala, en San Luis tonada, vidala... termina siendo la misma experiencia oral”, señaló.
En el caso santiagueño, el nombre “parda” remite, según explicó, al color de la tierra y al paisaje propio de la provincia.
Para Gómez, uno de los mayores valores de esta práctica es que conserva las voces y saberes de generaciones anteriores.
“Que las voces de nuestros abuelos, de nuestros abuelitos quichuahablantes, que muchas veces han sido maltratados o no interpretados, hoy puedan llegar a tener este reconocimiento es algo inconmensurable”, expresó.
Una experiencia pionera
Dardo sostuvo que Santiago cuenta con una ventaja importante frente a otras regiones porque el proceso de investigación y documentación ya lleva muchos años de desarrollo.
“UNESCO dice que para que haya un pedido pueden pasar entre 4, 10 o 15 años, pero Santiago al tener todo hecho puede acelerar los tiempos”, señaló.
Entre los elementos que destacó se encuentran una diplomatura sobre copla, programas educativos, formación de supervisores y directores, investigaciones y publicaciones específicas.
Según explicó, esa estructura institucional y académica sorprendió a los representantes de UNESCO y posicionó a Santiago como una de las experiencias más avanzadas de la región.
“De Santiago al mundo”
El entrevistado remarcó que este proceso representa también una continuidad del trabajo iniciado por su padre.
“Yo continúo lo que mi papá hacía”, expresó, al recordar el recorrido de investigación, recopilación y valoración de la cultura popular santiagueña.
También destacó el acompañamiento de instituciones educativas, académicas y gubernamentales que permitieron sostener el proyecto durante más de dos décadas.
“Hace 20 años que estamos haciendo esta experiencia”, señaló.
Para Gómez, la posibilidad de que la copla parda llegue a un reconocimiento internacional implica mucho más que una distinción formal.
“Podríamos decir que de Santiago al mundo tenemos algo que la humanidad va a cuidar junto con nosotros”, afirmó.
Y agregó: “Que la voz de Santiago se multiplique a nivel mundial y que nuestros modos y nuestras prácticas sean valorados es algo maravilloso”.
Un legado que continúa vivo
Hacia el final de la charla, Dardo del Valle Gómez agradeció el recuerdo permanente de su padre y destacó que el avance de este proceso representa una forma de mantener viva su obra.
“Ojalá para Santiago haya una caricia del alma, porque estas cosas acarician a los pueblos. Tenemos algo que el mundo valora y eso es maravilloso”, concluyó.






