Un testigo presencial clave en la causa contra Cristian "Pity" Álvarez declaró este viernes ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29. Se trata del vecino que intervino directamente en la discusión que terminó con el asesinato de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano. El testigo, identificado en el expediente como "CS", solicitó brindar su testimonio a puertas cerradas, sin la presencia de la prensa ni del propio exlíder de Intoxicados y Viejas Locas en la sala de audiencias.
Durante su declaración, que se extendió por casi una hora y media, el hombre relató la dinámica de los hechos acontecidos esa madrugada. Explicó que se encontraba junto a Díaz cuando vieron llegar al músico y que la víctima se acercó a hablar con él. Ante el incremento de la tensión verbal, el testigo intervino en dos oportunidades para separarlos. Según su testimonio, en el momento de mayor escalada, Díaz amagó con darle un cabezazo a Álvarez, instancia en la que el cantante extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar.
Al término de la audiencia, Fernando Burlando, abogado querellante de la familia Díaz, valoró el aporte del testigo y destacó la precisión y memoria exhibidas durante la reconstrucción. De acuerdo con la descripción formulada por el letrado en base a dicho testimonio, la secuencia fue devastadora: Díaz recibió un primer impacto certero a la altura del ojo que lo hizo caer de forma fulminante al suelo, para luego recibir otros tres disparos en la cabeza.
Asimismo, Burlando analizó el desarrollo del debate oral que llevan adelante los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro. El querellante sostuvo que la contienda avanza sin mayores objeciones por parte de la defensa técnica del músico y observó la actitud de Álvarez en la sala, calificándolo como tranquilo e involucrado al punto de realizar consultas directas a sus abogados defensores.
El proceso juzga el homicidio cometido el 12 de julio de 2018, tras el cual el artista arrojó el arma en una alcantarilla y huyó con su novia hacia el boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía. Luego de mantenerse prófugo por 24 horas, Álvarez se entregó en la Comisaría N° 52 de Villa Lugano, donde admitió públicamente ante las cámaras de televisión haber sido el autor de los disparos, alegando en aquella oportunidad haber actuado en defensa propia.






