Con la llegada de las altas temperaturas y las jornadas de intensa humedad en Santiago del Estero, mantenerse correctamente hidratado se vuelve fundamental para cuidar la salud. Sobre este tema habló la licenciada en Nutrición Luz Gerez Carabajal durante su columna habitual de los viernes en el programa A Primera Hora, por Radio LV11. La profesional explicó cómo funciona el organismo frente al calor, cuáles son las señales de deshidratación y qué hábitos conviene incorporar para prevenir complicaciones.
Durante la conversación, la nutricionista respondió distintas inquietudes relacionadas con el consumo de agua, las bebidas alcohólicas, el mate, las frutas y la actividad física.
Además, hizo hincapié en la importancia de prestar atención a las necesidades individuales, especialmente en una provincia donde las temperaturas elevadas y la humedad suelen combinarse durante buena parte del año.
Por qué es tan importante hidratarse cuando hace calor
Gerez Carabajal comenzó explicando que el organismo humano cuenta con mecanismos naturales para mantener una temperatura corporal relativamente estable.
Cuando la temperatura ambiental aumenta, el cuerpo activa la sudoración para disipar el calor y regular su temperatura interna.
Sin embargo, ese proceso también provoca la pérdida de agua y de minerales esenciales.
“Nosotros, mediante la transpiración, perdemos no solamente agua corporal, sino sodio, potasio, magnesio y cloro”, explicó la profesional.
En ese sentido, señaló que las condiciones de calor intenso y elevada humedad pueden aumentar la sudoración y, por lo tanto, las necesidades de hidratación.
La nutricionista advirtió que una deshidratación importante puede afectar el funcionamiento del organismo y, en situaciones extremas, contribuir a cuadros graves como el golpe de calor.
Por eso, remarcó la necesidad de incorporar hábitos de hidratación antes de que aparezcan molestias.
¿Cómo saber si estamos deshidratados? Las señales que hay que reconocer
Uno de los puntos centrales de la columna estuvo relacionado con los síntomas que pueden indicar una falta de líquidos.
Gerez Carabajal explicó que existen señales cotidianas a las que muchas personas no suelen prestarles suficiente atención.
Entre ellas mencionó la boca seca, la disminución de la hidratación de la piel, el cansancio, los dolores de cabeza y los calambres.
También destacó la importancia de observar el color de la orina.
“Por ahí la orina muy oscura es un signo ya de deshidratación”, señaló.
Según explicó, fuera de la primera micción de la mañana, un color amarillo claro suele ser una referencia útil para evaluar la hidratación.
No obstante, el color de la orina es un indicador orientativo y puede variar por medicamentos, alimentos o determinadas condiciones de salud.
La profesional también recomendó no depender exclusivamente de la sensación de sed para comenzar a tomar agua.
“No hay que esperar a tener sed”, sostuvo.
Además, indicó que la falta de líquidos puede relacionarse con una sensación de agotamiento que persiste incluso después de haber descansado.
“Hay gente que dice: ‘He dormido, he comido bien y no me puedo recuperar al otro día’. Muchas veces no solamente lo puede ocasionar la falta de alimento, sino también la deshidratación”, explicó.
Agua, mate, café y cerveza: qué conviene tomar durante el día
Otra de las consultas estuvo relacionada con las bebidas que suelen consumirse habitualmente, especialmente durante los días de calor.
La licenciada fue clara al señalar que el agua debe ser la principal fuente de hidratación diaria.
“Si no estoy haciendo una actividad intensa, el agua sería lo ideal”, expresó.
Durante la entrevista también se habló del mate, el café, el té y las bebidas alcohólicas.
Gerez Carabajal explicó que las infusiones con cafeína pueden tener un efecto diurético, especialmente cuando se consumen en grandes cantidades, y recomendó acompañarlas con agua.
En cuanto a las bebidas alcohólicas, recordó que pueden favorecer la pérdida de líquidos y que no son una buena opción para combatir la sed.
Es importante distinguir que el mate, el té y el café también aportan líquidos a la hidratación diaria cuando se consumen de manera habitual y moderada. En cambio, el alcohol puede aumentar la pérdida de agua, especialmente en cantidades elevadas.
La recomendación principal fue priorizar el agua, sobre todo cuando las temperaturas son altas.
Frutas y verduras: aliadas para mantenerse hidratado
La nutricionista también explicó que una parte de la hidratación cotidiana puede obtenerse mediante los alimentos.
Entre las opciones mencionó frutas de estación como la sandía, el melón, los cítricos y las peras, además de verduras como el tomate.
“El agua nada lo reemplaza, pero las frutas y verduras sí contribuyen a una buena hidratación”, indicó.
La profesional recomendó aprovechar los productos de estación, tanto por su aporte nutricional como por una cuestión económica.
También propuso incorporar ensaladas de frutas, licuados y preparaciones frescas durante las jornadas calurosas.
En relación con las porciones, explicó que las cantidades deben adaptarse a las necesidades y objetivos de cada persona.
Como ejemplo práctico, sugirió utilizar una taza de aproximadamente 200 centímetros cúbicos para medir una porción de fruta cortada.
La recomendación para quienes no disfrutan tomar agua sola
Durante la charla surgió una alternativa sencilla para aquellas personas a las que les cuesta incorporar agua durante el día.
Gerez Carabajal propuso preparar agua saborizada de manera casera, utilizando frutas y hierbas aromáticas.
“A la jarra de agua le podemos poner rodajas de limón, de pomelo, de mandarina o de cualquier fruta”, explicó.
La preparación puede dejarse en la heladera para que el agua tome parte del sabor de los ingredientes.
También sugirió incorporar frutillas, frutos rojos, menta o jengibre.
De esta manera, es posible variar el sabor sin necesidad de recurrir constantemente a bebidas azucaradas.
La profesional señaló que el agua puede consumirse fresca o a una temperatura agradable para cada persona.
Por qué no es recomendable salir a entrenar durante la siesta
Uno de los momentos más destacados de la entrevista estuvo relacionado con la actividad física en Santiago del Estero.
La nutricionista advirtió sobre los riesgos de realizar ejercicios intensos durante las horas de mayor calor, especialmente cuando la humedad es elevada.
También cuestionó la creencia de que entrenar con demasiada ropa ayuda a adelgazar.
“Está este concepto de que yo voy a salir abrigada y voy a bajar de peso. No voy a bajar grasa, voy a bajar agua”, explicó.
En ese sentido, aclaró que transpirar más no significa necesariamente perder grasa corporal.
Por el contrario, la sudoración excesiva puede favorecer la deshidratación si no se reponen adecuadamente los líquidos.
“Si hace mucho calor a la siesta en Santiago, no es recomendado. Andá a la mañana tempranito o a la nochecita, donde baje un poco el sol”, aconsejó.
También destacó la importancia de utilizar ropa adecuada, adaptar la intensidad de la actividad física y evitar la exposición prolongada al calor.
¿Sirve tomar agua con sal en ayunas? La advertencia sobre las tendencias de internet
La conversación también abordó algunas recomendaciones que circulan en las redes sociales, como el consumo de agua con sal marina en ayunas.
Gerez Carabajal explicó que no todas las prácticas son apropiadas para cualquier persona y que deben considerarse los antecedentes de salud.
“Si somos hipertensos, por ahí no estaría tan bien esa recomendación”, advirtió.
La profesional señaló que el sodio es uno de los electrolitos que el cuerpo pierde mediante la transpiración, pero aclaró que las necesidades de reposición dependen de cada situación.
También indicó que las bebidas isotónicas pueden ser útiles durante actividades físicas intensas o prolongadas, mientras que para la hidratación habitual generalmente alcanza con consumir agua y mantener una alimentación equilibrada.
Sobre las sales de rehidratación oral, explicó que se utilizan en determinadas situaciones de pérdida importante de líquidos, como cuadros de diarrea o deshidratación.
Agregar sal al agua por cuenta propia no es una recomendación general para prevenir la deshidratación, especialmente en personas con hipertensión o enfermedades que requieren controlar el consumo de sodio.
¿Qué hay de cierto sobre el agua embotellada y el supuesto “agua muerta”?
Otro tema que surgió durante el programa fue la creencia difundida en internet de que algunas aguas embotelladas o purificadas serían perjudiciales por contener menos minerales.
La nutricionista rechazó esa interpretación.
Explicó que existen aguas minerales con diferentes concentraciones de sodio y que una menor cantidad de este mineral no significa que el agua sea perjudicial.
Por el contrario, en determinadas situaciones, como en personas que deben restringir el sodio, puede ser conveniente elegir opciones con menor contenido de ese mineral.
La conversación permitió remarcar la importancia de consultar fuentes confiables antes de adoptar recomendaciones sobre alimentación e hidratación que circulan en redes sociales.
En particular, el agua de mar no debe utilizarse como bebida para hidratarse, debido a su elevada concentración de sal, que puede agravar la deshidratación y generar complicaciones.
La alimentación también cumple un papel importante durante el calor
Hacia el final de la columna, Gerez Carabajal destacó que las altas temperaturas pueden modificar el apetito y las preferencias alimentarias.
Por eso, recomendó mantener una alimentación variada que incluya frutas, verduras, fuentes de proteínas y alimentos que aporten fibra.
Durante el intercambio, se mencionaron opciones como ensaladas con legumbres, huevo y vegetales, a las que pueden sumarse otras fuentes de proteínas según las necesidades de cada persona.
La profesional recordó que el objetivo no debe ser dejar de comer, sino elegir alimentos nutritivos y sostener hábitos saludables durante todo el día.
El mensaje final de Luz Gerez Carabajal para los santiagueños
Antes de despedirse de su columna habitual de los viernes en A Primera Hora, por Radio LV11, la licenciada volvió a insistir en una recomendación sencilla, pero fundamental.
“Para mí no hay mejor que el agua”, expresó.
Además, recordó que una buena hidratación debe acompañarse con frutas, verduras y hábitos adecuados a las condiciones climáticas.
En una provincia como Santiago del Estero, donde las jornadas de calor intenso pueden representar un riesgo para la salud, prestar atención a las señales del organismo y evitar la exposición innecesaria a las altas temperaturas resulta especialmente importante.
La recomendación central de la profesional fue incorporar el consumo de agua a la rutina diaria, sin esperar a sentir una sed intensa, y adaptar la alimentación y la actividad física a las condiciones del tiempo.






