Un almacén utilizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para guardar suministros médicos humanitarios fue alcanzado y destruido en la ciudad ucraniana de Dnipró, en medio de una nueva escalada de ataques entre Rusia y Ucrania.
La destrucción de la instalación fue confirmada este domingo por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien precisó que el ataque contra el depósito ocurrió el viernes.
Pese a la magnitud de los daños, no se registraron víctimas fatales dentro de las instalaciones.
El lugar era utilizado para almacenar principalmente insumos médicos de emergencia que posteriormente eran distribuidos entre centros sanitarios ubicados cerca de la línea del frente.
Lograron retirar 130 palés antes del ataque
Antes de que la instalación fuera alcanzada, un trabajador de la OMS junto con varios conductores llegó al depósito con el objetivo de retirar material de emergencia.
La maniobra permitió rescatar una parte importante del cargamento.
“El equipo logró evacuar 130 de los aproximadamente 300 palés y abandonó la zona antes del ataque”, explicó Ghebreyesus.
El titular del organismo señaló que el almacén contenía “suministros médicos humanitarios destinados a los centros de salud de la línea del frente”, principalmente material de emergencia de la propia OMS.
De acuerdo con las cifras difundidas por la organización, desde el comienzo de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022, se contabilizaron 3.148 ataques contra los servicios de salud en territorio ucraniano, en su mayoría mediante armas pesadas.
Siguiendo sus procedimientos institucionales, la OMS informó sobre el daño sufrido por la infraestructura, aunque no atribuyó formalmente la responsabilidad del ataque a ninguna de las partes del conflicto.
La fuerte advertencia de la OMS
Tras conocerse la destrucción del depósito, Ghebreyesus reclamó que las instalaciones y los servicios vinculados con la atención sanitaria sean protegidos.
“Los ataques contra los servicios de salud deben cesar. De lo contrario, se priva a la población de atención médica vital”, sostuvo.
Y agregó: “Incluso las guerras tienen reglas. Una de ellas es que la salud debe estar protegida”.
La preocupación del organismo se produce en momentos en que volvieron a intensificarse los ataques con drones a ambos lados de la frontera.
Ataques cruzados dejaron al menos cinco muertos
Entre la noche del sábado y la madrugada del domingo se produjeron nuevos bombardeos que dejaron al menos cinco muertos y decenas de heridos entre ambos países.
En Ucrania, un ataque con un dron ruso sobre Járkov provocó dos muertos y 23 heridos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció además que el impacto destruyó cuatro pisos de un edificio residencial. La información también fue comunicada por autoridades regionales.
Del otro lado de la frontera, autoridades rusas informaron que una incursión ucraniana con drones contra Bélgorod dejó tres muertos y 25 heridos, entre ellos niños de 4 y 9 años.
En la misma jornada también se reportaron acciones contra sistemas de misiles en el Mar Negro y buques vinculados con la denominada flota fantasma rusa.
El papa León XIV pidió frenar los ataques contra civiles
Ante la nueva escalada, el papa León XIV se pronunció sobre el conflicto y reclamó el respeto del derecho internacional humanitario.
“Renuevo mi sentida petición de que se respete el derecho internacional humanitario y de que cesen los ataques contra objetivos civiles en ambas partes”, expresó.
El llamado se produjo en una jornada nuevamente marcada por víctimas civiles y mientras la OMS advierte sobre las consecuencias que los ataques contra la infraestructura sanitaria pueden provocar sobre una población que necesita asistencia médica en medio de la guerra.






