La policía de Reino Unido arrestó a cinco hombres sospechados de preparar un atentado terrorista cerca de la base de la Real Fuerza Aérea (RAF) en Fairford. Las detenciones se concretaron tras interceptar a los sujetos en las inmediaciones del predio militar, donde presuntamente portaban material explosivo. La instalación estratégica es utilizada por el ejército de Estados Unidos para coordinar operaciones tácticas en Medio Oriente.
Tras el operativo de captura, escuadrones antiexplosivos y personal militar desplegaron un cerrojo de seguridad en el cercano poblado de Whelford, ordenando la evacuación preventiva de 85 familias. Las autoridades mantuvieron bajo custodia a los acusados mientras peritos rastreaban la zona en busca de artefactos peligrosos, al tiempo que el Departamento de Defensa de EE.UU. elevó los niveles de alerta operacional en sus bases europeas.
El suceso generó pronunciamientos oficiales del gobierno británico y del presidente estadounidense Donald Trump, quien ponderó la cooperación de inteligencia entre ambas naciones. Mientras se desarrollan las tareas periciales en el condado de Gloucestershire, el perímetro de resguardo permanece activo para garantizar la seguridad de las instalaciones y de los residentes locales.






