La detención de Graciela Moyano, cajera de Fürth Automotores, sumó un nuevo capítulo a la investigación por el millonario desfalco que sacude a la empresa. Su abogado defensor, el Dr. Javier Leiva, habló en exclusiva con Nuevo Diario y cuestionó la decisión de mantener privada de su libertad a una empleada con más de 17 años de antigüedad.
Según explicó el letrado, durante la indagatoria realizada el viernes a última hora, a Moyano se le atribuyó haber facilitado la entrega de dólares de operaciones de venta a uno de los implicados, identificado como Matías Llado, jefe de ventas. La acusación estaría vinculada al relato realizado por el entonces gerente de Fürth Automotores y a un video incorporado a la investigación. Frente a esta situación, Moyano decidió abstenerse de declarar. "Cuando podamos acceder concretamente a todas las pruebas y las evidencias que hay en contra, vamos a armar nuestra teoría del caso", explicó Leiva.
El abogado puso el foco en el rol que cumplía su defendida dentro de la empresa y cuestionó que la investigación pueda centrarse en una empleada que, según sostuvo, formaba parte de una estructura jerárquica claramente establecida. "Ella es una empleada. Está integrando una empresa con un orden jerárquico. ¿Qué vas a hacer cuando tu jefe te diga que hagas algo? Seguís órdenes", afirmó. Para Leiva, la pregunta fundamental de la causa no debería estar solamente puesta sobre quienes ocupaban los puestos inferiores, sino sobre el destino del dinero. Y fue allí donde lanzó una de las frases más fuertes de la entrevista:
"¿Dónde está la plata?"
El defensor sostuvo que, frente a un presunto desfalco de semejante magnitud, la investigación debería profundizar el análisis patrimonial de todos los integrantes de la empresa. "Estamos hablando de millones y millones. Entonces, ¿dónde está la plata?. Haciendo esa pregunta vas a dar cuenta de absolutamente todo", sostuvo. En ese sentido, Leiva destacó especialmente la situación económica de Moyano y sus más de 17 años de antigüedad en Fürth Automotores. Según afirmó, un análisis de su estilo de vida permitiría advertir que no existe un enriquecimiento compatible con las cifras que se investigan. "Graciela Moyano es una señora, una empleada que está, como muchos empleados, sobreviviendo a esta situación del país", expresó.
El abogado insistió además en que la investigación debería avanzar sobre la estructura vertical de la empresa. "Hay que investigar a todos y, sobre todo, hacia arriba", manifestó, al considerar necesario revisar el patrimonio y los movimientos de quienes ocupaban distintos niveles dentro de la firma. Sobre el estado de su defendida, Leiva contó que se encuentra tranquila porque sostiene su inocencia, aunque atraviesa una fuerte incertidumbre por estar privada de su libertad. "Ella está tranquila porque es consciente de su inocencia, pero está con esa incertidumbre de no saber qué va a pasar. Porque así como es inocente, hoy está durmiendo en la cárcel", señaló.
En ese punto, el defensor volvió a cuestionar la medida judicial y la calificó como una decisión que, a su criterio, fue apresurada. "Para mí, para nosotros, es una pérdida de la libertad demasiado apresurada o cómoda", afirmó. Leiva adelantó que la defensa solicitará copias del legajo y buscará preservar distintos elementos que considera relevantes para reconstruir lo ocurrido, entre ellos información vinculada con direcciones IP, cámaras y otros registros. También fue consultado por la posibilidad de que existan nuevas detenciones. Para el abogado, eso dependerá de que la investigación profundice sobre el destino del dinero y no se limite a los empleados que aparecen vinculados a determinadas operaciones. Incluso, al ser consultado sobre otros integrantes de la empresa, fue tajante: "Para mí, todos son culpables hoy. Abajo, medio, arriba, todos son culpables hasta que se demuestre lo contrario", aunque aclaró que la investigación debe realizarse sin apresuramientos y determinar concretamente qué responsabilidad tuvo cada uno. Finalmente, Leiva descartó que la detención de Moyano sea necesariamente una maniobra de la Fiscalía para llegar a otros responsables, aunque volvió a cuestionar la decisión. "Yo creo que, a pesar del buen trabajo que hace la Fiscalía, es una decisión apresurada", sostuvo.






