El arzobispo de Santiago del Estero, Monseñor Vicente Bokalic Iglic, presidió la solemne celebración religiosa en honor al Señor de los Milagros de Mailín ante una multitudinaria muestra de fe en la histórica villa del departamento Avellaneda. Durante su homilía, el prelado compartió un profundo y cálido mensaje destinado a los miles de peregrinos que llegaron desde diversos puntos de la provincia y el país, remarcando la necesidad de sostener los lazos comunitarios en tiempos de marcadas dificultades socioeconómicas.
Una celebración marcada por la devoción mariana y el monte santiagueño
La festividad litúrgica de este año, coincidente con el Día de la Ascensión del Señor, contó con una emotiva particularidad debido a la presencia de la imagen de la Virgen de Huachana, patrona del monte santiagueño, que acompañó la tradicional procesión. En sus palabras de bienvenida, el jefe de la Iglesia local destacó el inmenso valor de la piedad popular y la resiliencia de los fieles ordinarios que se congregan año tras año a los pies de la sagrada cruz.
"Mis queridos hermanos y hermanas, peregrinos del Señor de los Milagros de Mailín, pueblo fiel que viene caminando de cerca y de lejos llevando promesas, dolores, esperanzas y agradecimientos. Ciertamente, muchas veces son mochilas muy pesadas", expresó la máxima autoridad eclesiástica de la provincia.
Críticas a la lógica del descarte y al individualismo
El mensaje del arzobispo santiagueño adquirió un fuerte cariz social al interpelar las realidades complejas que atraviesan los sectores más vulnerables de la comunidad. El prelado advirtió sobre el incremento de flagelos como las adicciones en la juventud, la falta de terminalidad escolar y la desatención hacia los adultos mayores en el contexto macroeconómico actual de la Argentina.
"El Evangelio nos llama a dejar atrás la lógica de la indiferencia y del individualismo, esa voz de mundo y de una cierta política que dice que cada uno se arregle solo, que sobrevivan los más fuertes, que el pobre se las arregle como pueda. Esa no es la lógica de Cristo, esa no es la lógica del Evangelio", fustigó Monseñor Bokalic en un tramo central de su alocución.
El ejemplo de la solidaridad santiagueña ante la crisis
Para finalizar, el pastor diocesano recordó la reciente emergencia climática que afectó las cuencas de los ríos Dulce y Salado, ponderando el rol activo del Santuario de Mailín y de los propios pobladores locales como centros de evacuación y asistencia recíproca para las familias afectadas de la Diócesis de Añatuya y zonas rurales aledañas. El titular eclesiástico llamó a los feligreses a sostener el compromiso ciudadano y no refugiarse en zonas de confort institucional frente al sufrimiento ajeno.






