Las capturas de pantalla de sus publicaciones se replicaron de manera inmediata entre sus seres queridos, amigos y compañeros de armas, quienes utilizaron esas mismas líneas reflexivas para recordarlo y brindarle un último adiós a través de las plataformas digitales.
En uno de los posteos más emotivos, se observa una fotografía de Deheza compartiendo un momento de afecto junto a un niño, acompañada por una sentida promesa: "Si no puedo estar contigo en el vuelo, seré el viento que te impulse a llegar", una frase que cerró con el emoji de un corazón azul, símbolo tradicionalmente vinculado a la familia policial.
Los detalles de los mensajes de fe y el impacto en su entorno cercano contemplan:
Pedido de calma: En otra de sus extensas publicaciones, el efectivo dejó una profunda oración dirigida a Dios donde manifestaba su lucha interna contra la ansiedad diaria.
Reflexión espiritual: "Le pido tanto a Dios que me dé sabiduría para no equivocarme en mis decisiones, que me regale paciencia cuando todo en mí quiere correr y que me dé calma cuando la ansiedad me gana", expresaba el texto compartido.
Aceptación: Las líneas finales de su estado rezaban: "Olvido que no soy yo quien decide el momento perfecto, que hay un tiempo más alto que el mío, y aunque no lo entienda, también está cuidando de mí".
Mensajes de despedida en la fuerza
Para los investigadores y allegados, estas manifestaciones expresadas en el plano virtual cobraron una significación sumamente dolorosa tras confirmarse el hallazgo de su cuerpo en el interior de su automóvil sobre la colectora de la avenida Circunvalación.
Las demostraciones de afecto e incredulidad por parte de la comunidad de la zona oeste reflejan el aprecio que existía hacia el joven agente que prestaba servicios en la Departamental Nº 16. La Fiscalía interviniente mantiene el expediente bajo estricto análisis pericial para terminar de reconstruir el contexto y las horas previas al desenlace que enlutó a la institución policial.








