Una empresa argentina desarrolló una funda especial para celulares que busca reducir las distracciones durante las clases sin necesidad de quitarles los teléfonos a los estudiantes. El proyecto, denominado NoDis, nació en Paraná, Entre Ríos, y combina una tecnología que bloquea las señales de comunicación con un sistema de cierre magnético. La propuesta ya fue probada durante 60 días en tres escuelas privadas, con aproximadamente 450 alumnos, y sus desarrolladores aseguran que los primeros resultados fueron positivos.
El uso de celulares dentro del aula se convirtió en uno de los desafíos cotidianos para docentes y familias. Las notificaciones, los mensajes y el acceso permanente a las pantallas pueden interrumpir las explicaciones y dificultar la concentración de los estudiantes.
Frente a esta situación, NoDis propone una alternativa que no consiste en prohibir completamente los dispositivos, sino en limitar temporalmente su utilización durante la jornada escolar.
Cómo nació NoDis, la funda argentina que busca reducir las distracciones
La iniciativa surgió a partir de las observaciones de Ornella Varisco, psicopedagoga y gerenta de NoDis, quien identificó las dificultades que genera el uso constante de los celulares en las aulas.
“Veía cuánto tiempo los chicos pasaban pendientes del celular y cómo los docentes tenían que interrumpir constantemente sus clases para decirles: ‘dejen el celular, guarden el celular, presten atención’”, explicó.
A partir de esa experiencia, comenzó a desarrollarse un sistema que permitiera reducir los estímulos digitales sin obligar a los estudiantes a entregar sus teléfonos a los docentes.
La propuesta busca que cada alumno conserve su dispositivo durante la jornada, aunque sin poder acceder normalmente a sus funciones mientras permanezca dentro de la funda cerrada.
Varisco aclaró que el objetivo no es rechazar el uso de la tecnología.
“No estamos en contra de la tecnología ni queremos quitarles el celular a los chicos. Creemos que la tecnología es parte de nuestra vida y que tenemos que aprender a utilizarla de manera responsable”, sostuvo.
Cómo funciona la funda que bloquea las señales del celular
El dispositivo desarrollado por NoDis combina tres elementos principales: una cubierta exterior de neopreno, una jaula de Faraday en su interior y un mecanismo de cierre magnético reforzado.
La jaula de Faraday está diseñada para impedir que las señales de comunicación lleguen al teléfono mientras permanece correctamente guardado y cerrado.
De esta manera, el dispositivo queda aislado de las comunicaciones inalámbricas durante el tiempo establecido por la institución educativa.
El sistema funciona de la siguiente manera:
Al comenzar la jornada, el estudiante guarda su celular dentro de la funda.
Durante las clases, el teléfono permanece con el alumno, pero sin acceso normal a las comunicaciones.
Al finalizar el período establecido, se utiliza una base especial para desbloquear el cierre y recuperar el acceso al dispositivo.
El mecanismo de apertura utiliza un imán de 15.000 gauss y, según sus desarrolladores, está diseñado para evitar que pueda abrirse fácilmente con un imán convencional.
No obstante, desde la empresa reconocen que ningún sistema físico puede considerarse completamente imposible de romper o vulnerar.
Un año de desarrollo y pruebas con estudiantes
El proyecto demandó aproximadamente un año de trabajo y atravesó distintas etapas de diseño.
Durante las primeras experiencias, algunos estudiantes consiguieron abrir o romper determinados prototipos.
Lejos de abandonar la iniciativa, el equipo utilizó esas situaciones para modificar los materiales y reforzar el mecanismo de cierre.
El resultado fue una versión que busca combinar resistencia, facilidad de uso y adaptación a la rutina escolar.

Qué resultados obtuvieron en las primeras escuelas
Una de las etapas más importantes del proyecto fue su implementación piloto durante 60 días en tres instituciones educativas privadas, con una población aproximada de 450 estudiantes.
Según las encuestas realizadas por la propia empresa, los resultados mostraron cambios en la dinámica de las clases.
Resultados informados por NoDis durante las pruebas piloto
+45%
Mejora reportada en la atención
−35%
Interrupciones reportadas
3 escuelas privadas · Aproximadamente 450 estudiantes · 60 días
Los desarrolladores interpretaron estos resultados como una señal favorable para continuar con la implementación.
Sin embargo, las cifras corresponden a evaluaciones realizadas por NoDis y no permiten afirmar, por sí solas, que la funda mejore automáticamente el rendimiento académico.
Los cambios que comenzaron a observar en los recreos
Además de la atención durante las clases, Varisco destacó otros comportamientos que, según su experiencia, comenzaron a aparecer entre los estudiantes.
Uno de ellos fue una mayor interacción durante los recreos.
“Los chicos vuelven a conversar, a jugar entre ellos, a compartir momentos y a mirarse a la cara”, señaló.
Para la psicopedagoga, estos espacios son fundamentales porque la escuela no solamente cumple una función académica, sino que también permite desarrollar vínculos y habilidades sociales.
La aceptación del sistema, sin embargo, no fue inmediata.
Algunos estudiantes manifestaron resistencia durante los primeros días, aunque, según relató Varisco, progresivamente comenzaron a incorporar el procedimiento como parte de la rutina escolar.
Incluso hubo alumnos que no participaban de las pruebas y preguntaron cuándo podrían utilizar las fundas.
Qué ocurre si un estudiante necesita utilizar su celular por una emergencia
Uno de los interrogantes que genera este tipo de tecnología está relacionado con las situaciones de emergencia.
Desde NoDis explicaron que el alumno conserva el celular consigo y que cada establecimiento debe establecer un protocolo para permitir el acceso al dispositivo cuando sea necesario.
También se contemplan excepciones para estudiantes que requieran utilizar sus teléfonos por razones médicas, de accesibilidad u otras circunstancias particulares.
Estos casos deben ser evaluados junto con la institución educativa y las familias.
La empresa sostiene que la implementación requiere acuerdos claros para garantizar que la herramienta no interfiera con necesidades específicas de los alumnos.
El proyecto podría llegar a nuevas escuelas de Entre Ríos
NoDis también mantuvo reuniones con autoridades del Consejo General de Educación de Entre Ríos (CGE) para presentar el funcionamiento del sistema y compartir los resultados de las experiencias realizadas.
Según informó la empresa, se analiza la posibilidad de desarrollar una nueva prueba piloto en una institución educativa de la provincia.
Esto no implica que exista una implementación generalizada ni una decisión definitiva de incorporar las fundas en todas las escuelas.
Por el momento, el proyecto continúa avanzando mediante experiencias de evaluación y conversaciones con instituciones interesadas.
La empresa trabaja en una aplicación para controlar la apertura de las fundas
Además del dispositivo físico, NoDis desarrolla una aplicación y un sistema de seguimiento que podrían incorporar nuevas funciones.
Una de las herramientas previstas permitiría generar una alerta en un dispositivo autorizado cuando una funda sea abierta durante la jornada escolar.
Sin embargo, la compañía aclaró que esta funcionalidad todavía se encuentra en desarrollo y no forma parte de las prestaciones actuales del sistema.
Menos tiempo frente a la pantalla no garantiza mejores aprendizajes
Varisco reconoció que guardar temporalmente los teléfonos no resuelve por sí solo las dificultades educativas.
“No significa que, por guardar un teléfono, automáticamente un chico vaya a aprender más, sino que estamos creando un entorno en el que hay menos estímulos digitales compitiendo por su atención”, explicó.
Desde su perspectiva, la reducción de las distracciones digitales debe acompañarse con otros hábitos saludables, como la lectura, el juego, la actividad física, el descanso adecuado y las conversaciones familiares.
También remarcó la responsabilidad de los adultos en la construcción de una relación equilibrada con la tecnología.
“Es difícil pedirles a los chicos que dejen el celular si nosotros estamos permanentemente pendientes del nuestro”, reflexionó.
La psicopedagoga insistió en que el desafío no consiste en eliminar las pantallas de la vida cotidiana, sino en enseñar a utilizarlas de manera consciente.
“El verdadero desafío no es que los chicos aprendan a vivir sin tecnología, sino que aprendan a vivir con ella sin perder la capacidad de conectarse con el mundo que tienen delante”, concluyó.
De esta manera, el desarrollo argentino busca abrir una nueva alternativa para las instituciones educativas que intentan reducir las distracciones digitales y recuperar espacios de atención e interacción entre los estudiantes.






