La cumbre, desarrollada en las instalaciones del Centro de Convenciones de Buenos Aires, se constituyó como un espacio de diálogo estratégico para abordar los desafíos de competitividad e integración territorial. En ese contexto, Suárez compartió panel y mesa de trabajo con el secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, y los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Martín Llaryora (Córdoba) y Axel Kicillof (Buenos Aires).
Durante la exposición, la máxima autoridad provincial diferenció la matriz productiva local de la de otras jurisdicciones del país: “Como saben, Santiago del Estero no cuenta con reservas de litio. Por ello, nuestra estrategia debe pasar por fortalecer la producción agropecuaria y generar las condiciones necesarias para industrializar esa materia prima en origen”, argumentó.
Cifras históricas en la matriz agrícola y ganadera
Para fundamentar el peso estratégico de la provincia en el esquema nacional, el gobernador detalló los balances de la última campaña agrícola, la cual alcanzó récords históricos con cosechas de cerca de 5 millones de toneladas de soja y más de 4 millones de toneladas de maíz.
A su vez, repasó los volúmenes de otros cultivos esenciales: 490.000 toneladas de algodón, 433.000 toneladas de trigo, 325.000 toneladas de sorgo y casi 200.000 toneladas de poroto. Estas métricas ratifican a Santiago del Estero como la primera provincia productora de algodón de la Argentina y la cuarta en la producción de soja y maíz.
En lo concerniente a la actividad ganadera, Suárez remarcó que la provincia lidera los principales stocks del Noroeste Argentino (NOA):
Ganado bovino: 1.130.000 cabezas (representa el 43,4 % del total del NOA).
Ganado caprino: 484.000 cabezas (45,9 % del stock del NOA).
Ganado porcino: 136.000 cabezas (35,4 % del stock del NOA).
Logística integrada y visión federal
El mandatario concluyó su ponencia haciendo hincapié en que el trazado de un plan logístico federal resulta vital para achicar las distancias entre los centros de producción y los nodos agroexportadores o de consumo masivo.
“El desarrollo de una estrategia logística federal resulta fundamental por su impacto directo en los costos de transporte y en la competitividad. Necesitamos una planificación integrada que reconozca las particularidades de cada región, transforme el potencial en trabajo genuino y multiplique las oportunidades para todos los santiagueños”, sintetizó Suárez.