El Gobierno nacional destinará una partida superior a los 300 mil millones de pesos en el proyecto de Presupuesto 2027 con el objetivo de finalizar la construcción de la Base Naval Integrada (BNI) en Tierra del Fuego hacia fines de 2029. La iniciativa, impulsada por la Armada Argentina, busca consolidar el principal polo logístico militar en el Atlántico Sur y establecer una plataforma de acceso directo hacia el continente de la Antártida.
El Poder Ejecutivo confirmó el financiamiento con recursos del Estado nacional
Durante una inspección realizada en la Península de Ushuaia, el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno ratificaron que el financiamiento de las obras se cubrirá íntegramente con recursos del tesoro nacional, descartando la apelación a créditos o asistencias financieras de organismos internacionales o estados extranjeros.
Las autoridades precisaron que en las próximas semanas se lanzarán las primeras cinco licitaciones públicas para iniciar los trabajos en el terreno el 2 de enero de 2027, modificando el esquema previo de ejecución directa para avanzar mediante el sector privado.
Los ejes de infraestructura y los plazos de ejecución del muelle principal
El proyecto contempla seis ejes de desarrollo urbano e industrial, entre los que se destacan la construcción de un muelle de 585 metros de extensión, áreas de logística antártica, unidades de servicios marítimos y la edificación de 450 viviendas para el personal militar. La prioridad del plan operativo radica en habilitar los primeros 240 metros de muelle en un lapso de 18 meses para permitir el amarre de las embarcaciones de la División Patrulladora Austral.
Se estima que la finalización del muelle principal demandará entre 30 y 36 meses, lo que permitirá hacia fines de 2029 la operatividad de buques de mayor calado como el rompehielos Almirante Irízar y las unidades logísticas de la clase Patagonia.
Un enclave estratégico para el control del Atlántico Sur y la proyección antártica
Desde el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas destacaron la posición geográfica de Ushuaia, al señalar que ofrece una ventaja de un día y medio menos de navegación hacia la Antártida en comparación con los puertos del sur de Chile. La estrategia oficial busca captar la logística internacional científica y comercial, al tiempo que complementa los trabajos de ampliación en las instalaciones de la Base Antártica Petrel.






