Había sido un día difícil. Las ventas no habían acompañado y solo quería llegar a casa para que su pequeña hija pudiera descansar. En medio del cansancio, una feriante santiagueña olvidó su celular dentro del vehículo que la llevó de regreso. Lo que parecía convertirse en otro problema terminó regalándole una enorme alegría gracias a la honestidad del conductor.
La propia protagonista decidió contar lo ocurrido a través de Facebook y resumió el motivo de su publicación con una frase sencilla: “Lo bueno también se publica”.
Todo comenzó después de una jornada de trabajo en una feria ubicada en inmediaciones de las avenidas Víctor Yunes y Lugones, en la zona sur de la ciudad Capital.
La mujer regresaba a su domicilio cargada con sus pertenencias y acompañada por su hija de apenas dos años, que ya se estaba quedando dormida.
El cansancio le jugó una mala pasada
Entre pagar el viaje, retirar sus cosas y sostener a la pequeña, ocurrió el descuido.
“En el apuro de pagarle, bajar con las cosas, y mi niña que se me dormía, me olvidé mi celular en el auto del chofer”, relató.
La jornada no había sido sencilla. Según contó, las ventas tampoco habían resultado como esperaba y en ese momento su prioridad era llegar a casa.
“Lo único que quería era llegar y poner a descansar a mi niña. Luego buscaba mi celular y no lo encontraba”, recordó.
Fue entonces cuando comenzó la preocupación.

Llamó a su celular y alguien respondió
Al advertir que no tenía el teléfono, la mujer decidió llamar a su propio número desde otra línea.
Del otro lado respondió José Rosa, el conductor que había realizado el viaje.
Y la respuesta fue exactamente la que esperaba escuchar.
“El señor me respondió la llamada diciendo que tenía mi celular y me lo quería devolver”, contó la feriante.
El teléfono había quedado dentro del vehículo y José lo había puesto a resguardo.
Pero su gesto no terminó allí.
Volvió hasta su casa para entregárselo
El conductor decidió regresar hasta el domicilio de la pasajera y devolverle personalmente el celular, evitando que la mujer tuviera que trasladarse nuevamente después de una jornada agotadora.
“Es de destacar la actitud que tuvo este señor, la amabilidad, y me lo trajo a mi casa. Muchas gracias, señor José”, expresó públicamente.
La publicación rápidamente despertó comentarios de otros santiagueños que celebraron la honestidad del trabajador.
Después de un día en el que pocas cosas habían salido como esperaba, un simple acto de empatía terminó cambiándole la jornada.
Y por eso la mujer decidió contarlo. Porque entre tantas publicaciones destinadas a denunciar aquello que está mal, esta vez quiso que también hubiera lugar para reconocer a alguien que hizo lo correcto: encontró algo que no era suyo y regresó para devolverlo.






