El ámbito de las redes sociales se vio fuertemente sacudido tras la difusión de un extenso y crudo testimonio público. Tomás Cataldi, hijo de la reconocida influencer de moda Geraldine Mayer, publicó un video en sus plataformas digitales donde acusó a su madre de haber ejercido maltrato psicológico y manipulación de manera sistemática durante su infancia y adolescencia. Para respaldar su relato, el joven exhibió una serie de conversaciones privadas, capturas de pantalla y audios que exponen la conflictiva dinámica familiar que se vivía puertas adentro.
“Me cansé de estar callado durante 20 años de mi vida. Quería contar cómo sobreviví a mi madre narcisista, manipuladora y a su maltrato psicológico”, manifestó Cataldi al inicio de su descargo, el cual adquirió inmediata notoriedad y viralización. Según su testimonio, la imagen de armonía y perfección que la creadora de contenido proyectaba de forma habitual ante sus seguidores difería drásticamente de la realidad cotidiana en el hogar, señalando haber sido objeto de humillaciones, descalificaciones constantes por su desempeño escolar y restricciones severas dentro de la vivienda.
Crisis emocional y la postura del entorno familiar
En uno de los tramos más sensibles de su alocución, el joven confesó haber atravesado una severa crisis de salud mental durante su adolescencia que lo llevó a un intento de autoflagelación. Según denunció, la respuesta de sus progenitores lejos estuvo de ser contenedora: “En lugar de preguntarme si era feliz o cómo estaba, me decían que estaba loco y que tenían que internarme”. Asimismo, Cataldi apuntó contra su padre por adoptar una postura pasiva ante los episodios de violencia verbal. “A mi papá le pedía que hiciera algo, pero nunca decía nada. La única persona que se tenía que defender de los gritos era yo”, recordó.
Actualmente, el joven reside de forma independiente en la Argentina, donde se desempeña como editor de videos, y confirmó que ha cortado de manera definitiva todo tipo de lazo afectivo y comunicación con sus padres, quienes se encuentran radicados en los Estados Unidos. Cataldi aclaró de forma taxativa que su exposición no persigue fines de índole judicial: “No estoy denunciando. Solo estoy contando mi experiencia. Mi intención es ayudar a las personas que estén pasando por algo parecido para que pidan ayuda y no se queden calladas”, enfatizó, ponderando el rol del acompañamiento terapéutico.
La respuesta de la influencer
Las repercusiones de la denuncia pública llegaron rápidamente a los medios masivos de comunicación. Durante la última emisión del programa de espectáculos LAM (América TV), la periodista y panelista Pilar Smith reveló haber mantenido una conversación telefónica privada con Geraldine Mayer para obtener su versión de los acontecimientos, dada la relación de amistad que mantuvieron durante su juventud.
“La llamé por teléfono, ella está destrozada. Dice que son mentiras. Estaba muy angustiada, me negó todo. Me dijo que ahora no me podía contar nada, pero que no es así como él lo dice. Él vivía con ella en Miami y ahora se vino a la Argentina. Ella estaba muy mal”, relató la panelista sobre el estado de la influencer.






