El costo de la canasta de crianza volvió a mostrar un incremento significativo durante el mes de mayo de 2026, de acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De acuerdo con el relevamiento del organismo, en determinados segmentos de edad el gasto mensual estimado para criar a un hijo superó la barrera de los $600.000.
El informe oficial detalla con precisión que esta canasta no solo contempla el costo directo de los bienes y servicios esenciales para la subsistencia de los menores, sino que también incorpora de manera técnica el valor económico del tiempo real que las familias destinan al cuidado y acompañamiento de los niños y adolescentes.
Los valores de la crianza según el rango de edad
En ese sentido, el INDEC precisó que para el período analizado los valores de manutención se configuraron de la siguiente manera:
Menores de 1 año: El costo mensual promedio se ubicó en $520.569.
Niños de 1 a 3 años: En esta franja el gasto ascendió notablemente hasta alcanzar los $620.125.
Tramo de 4 a 5 años: Se registró una leve baja técnica, posicionándose en $529.756.
Niños, niñas y adolescentes de 6 a 12 años: Pasó a ser el segmento más costoso del informe, requiriendo un presupuesto mensual de $665.950.
Los criterios metodológicos detrás de la medición
El organismo gubernamental explicó que el cálculo de este índice se realiza tomando como referencia directa la estructura de la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires. Este indicador incluye rubros indispensables para el desarrollo infantil como alimentos, vestimenta, transporte, educación, salud, vivienda y otros bienes y servicios conexos.
A este bloque material se le suma una estimación monetaria del tiempo de cuidado. Dicha variable se valora en función de las remuneraciones vigentes para la categoría de “Asistencia y cuidado de personas” dentro del régimen legal del personal de casas particulares. De este modo, la metodología estatal permite visibilizar e incorporar formalmente el costo del trabajo no remunerado que se realiza dentro del hogar.
De esta manera, la canasta de crianza se consolida como un indicador clave para medir el esfuerzo económico real que implica la manutención de los hijos en la Argentina, en un contexto macroeconómico complejo donde los gastos de la economía familiar continúan en sostenido aumento.






